‘No me animó nada, me sacó el dolor’: 9 años de búsqueda incansable de María Isabel Cruz Bernal

Ubaldo Robles
26 enero 2026

La líder del colectivo Sabuesos Guerreras realizó un tendedero fotográfico para visibilizar la lucha por encontrar a su hijo Yosimar y desaparecidos en Sinaloa

Con un par de zapatos desgastados, los mismos que usó en su primera incursión a los campos en agosto de 2017, María Isabel Cruz Bernal, líder del colectivo Sabuesos Guerreras, marcó el inicio de una exhibición fotográfica que resume nueve años de una larga espera.

La líder no habló de inspiración, sino de una fuerza interior que la hizo avanzar durante años.

“No me animó nada, no me animó, no me animó nada, me sacó el dolor, me sacó el miedo de estar llorando en mi casa y el miedo de quedarme inerte sin hacer nada”, señaló Cruz Bernal.

El tendedero instalado en la Catedral es un recordatorio visual de los desafíos que enfrentó desde que salió a buscar a su hijo, Yosimar, en los campos de fresa.

Durante casi una década, Cruz Bernal ha sorteado desde las inclemencias de la naturaleza y la presencia de la delincuencia, hasta la indiferencia inicial de las autoridades, en un tiempo donde no existían comisiones de búsqueda ni de atención a víctimas.

La historia de María Isabel cambió radicalmente el 26 de enero de 2017 cuando Yosimar fue sustraído de su hogar por un comando armado de más de 10 personas encapuchadas, que la líder describió como policías de tenis, acompañados por un civil.

Según las investigaciones y el análisis de contexto de la Comisión Nacional de Búsqueda, el joven fue una víctima colateral derivada de su participación en el rescate de militares durante una emboscada en la salida norte de Culiacán en 2016.

“¿Con qué me paran para gritar? ¿Con qué me paran para seguir en esta lucha?”, cuestionó.