Noroeste de México destaca en competitividad regional, pero enfrenta altos niveles de homicidios: IMCO
El Índice de Competitividad Regional 2026 del IMCO coloca al Noroeste en el segundo lugar nacional, con fortalezas en atracción y retención de talento e inversión, aunque con la tasa más alta de homicidios del país
La región noroeste del país se ubicó en el segundo lugar de competitividad regional en 2026, de acuerdo con el Índice de Competitividad Regional del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), que evalúa el desempeño económico, social y de seguridad de las distintas zonas del país.
El noroeste, integrado por Baja California, Baja California Sur, Chihuahua, Durango, Sinaloa, Sonora y Zacatecas, presenta una paradoja en materia de seguridad. Aunque registra una de las mejores tasas de percepción de seguridad a nivel nacional, con 31.9 por ciento de la población de 18 años y más que se siente insegura, también concentra la tasa más alta de homicidios dolosos del país, con 33.74 por cada 100 mil habitantes.
De acuerdo con el IMCO, tanto el noroeste como el noreste presentan las mejores tasas de percepción de seguridad con 31.9 y 32 por ciento, respectivamente y, al mismo tiempo, destinan el mayor gasto empresarial en seguridad, con montos promedio de 63 mil 467.75 pesos en el noroeste y 61 mil 903.28 pesos en el Noreste. No obstante, en el caso del noroeste, este esfuerzo no se refleja en una reducción de la violencia letal.
En el rubro de atracción de inversión, el noroeste obtuvo un puntaje de 60.06, lo que le permitió colocarse en la segunda posición nacional, con una competitividad media alta. El mejor desempeño de la región se registró en el indicador de huelgas y emplazamientos a huelga, mientras que su menor desempeño se observó en el número de solicitudes de patentes.
En atracción de talento, la región alcanzó un puntaje de 67.35, con el tercer lugar nacional y una calificación de competitividad alta. Destacó en el acceso a viviendas con agua entubada, aunque presentó rezagos en la producción de nuevas viviendas.
Respecto a la retención de inversión, el noroeste obtuvo un puntaje de 44.86, con la tercera posición nacional y un nivel de competitividad medio bajo. El mejor desempeño se observó en el indicador de asaltos en carreteras, mientras que el menor desempeño se concentró en la inversión en infraestructura hídrica.
En retención de talento, la región se colocó en el segundo lugar nacional, con un puntaje de 77.07 y una competitividad alta. El IMCO identificó como fortaleza el menor porcentaje de personas con ingresos por debajo de la línea de bienestar, mientras que el principal rezago se presentó en la cobertura de guarderías.
Otros indicadores relevantes señalan que el 42.25 por ciento de la población del noroeste se encuentra ocupada, que las solicitudes de patentes por cada cien mil personas económicamente activas son de 1.32, y que se registran 1.28 huelgas por cada diez mil personas ocupadas. Además, la región presentó una tasa negativa de crecimiento de puestos de trabajo registrados ante el IMSS, con -0.87.
A nivel nacional, el IMCO identificó contrastes marcados entre regiones: el Bajío mantiene niveles altos de innovación, al registrar la mayor cantidad de solicitudes de patentes, con 3.74 por cada cien mil personas económicamente activas. Sin embargo, esta capacidad se concentra en una parte de la población, ya que solo el 22.22 por ciento de las personas mayores de 15 años cuenta con mano de obra calificada.
La región centro destaca por su alta atracción de talento, con una cobertura escolar del 98.42 por ciento y una mano de obra calificada del 30.68 por ciento, aunque enfrenta dificultades para retener población. La baja tasa de reemplazo de vivienda, de 0.18 por ciento, y el incremento acumulado de precios de vivienda del 64 por ciento desde 2017 limitan su capacidad de absorción de nuevos habitantes.
En contraste, las regiones del Istmo y Maya presentan rezagos estructurales que frenan la inversión, pese a su cercanía al mar y disponibilidad de recursos naturales. Ambas zonas registran bajos niveles de exportaciones, con 16.58 y 18.23 por ciento, respectivamente; poca inversión extranjera directa, con 7.87 y 10.32 por ciento; y altos niveles de informalidad laboral, de 73.08 y 63.81 por ciento.
Ante este panorama, el IMCO recomendó al sector público impulsar una estrategia regional de seguridad en el noroeste del país y fortalecer los mecanismos de denuncia para combatir la criminalidad, particularmente en estados como Sinaloa.
Al sector privado, sugirió invertir en asociaciones regionales de innovación y patentes, que vinculen universidades, empresas y parques industriales entre las entidades del noroeste.