Pepenadores de Culiacán se manifestaron para exigir al Ayuntamiento que detenga el desvío de basura

Ubaldo Robles
17 febrero 2026

Familias que dependen del relleno sanitario advierten una crisis alimentaria ante el desvío de camiones a un sector privado y la falta de apoyos institucionales en medio de la ola de violencia

Familias de pepenadores que laboran en el relleno sanitario de Culiacán se manifestaron para exigir al Ayuntamiento que detenga el desvío de basura hacia un relleno privado, una medida que, aseguran, impacta directamente en su única fuente de sustento.

Los trabajadores denunciaron que, a partir de esta semana, se les notificó que los lunes, que es el día de mayor flujo de desechos, cerca de 40 camiones serán enviados a otro sector, lo que representa una pérdida de aproximadamente 40 toneladas de material reciclable.

La manifestante, Esmeralda Quiñónez Terán, señaló que esta decisión ocurre en un contexto crítico de inseguridad en Sinaloa, el cual ha provocado que más personas se refugien en la pepena al perder sus empleos en la ciudad o ser desplazadas de sus comunidades.

“Ayer nos llegaron con la noticia de que ahora los días lunes iban a mandar la mitad de la basura al otro relleno sanitario, al basurón privado. No sé si ellos tengan un acuerdo de entregar cierta basura hacia aquel sector, lo que a nosotros nos perjudicaría demasiado, a la gente que trabaja en la pepena. De por sí, con el tema de violencia, se incrementó las personas que van y trabajan, ya no alcanza para comer”, lamentó Quiñónez Terán.

Los manifestantes señalaron que el Ayuntamiento ha incumplido sistemáticamente los acuerdos establecidos en mesas de trabajo previas y entre las quejas principales, destaca la falta de maquinaria funcional y que el 100 por ciento de la basura permanece destapada, lo que provoca incendios constantes en el basurón.

“El basurón se incendia a cada rato por culpa del Ayuntamiento, porque tiene la basura destapada. Tienen todos los medios, pero no lo hacen”, denunció.

También señalaron que cuando el relleno se incendia, los trabajadores pueden pasar hasta tres días sin poder laborar, lo que significa días sin ingresos para sus familias.

La jornada de protesta estuvo marcada por lo que los pepenadores calificaron como una falta de respeto por parte de las autoridades municipales.

Relataron que el Ayuntamiento programó una cita a la misma hora en que los trabajadores tenían una reunión en la Secretaría de Economía para gestionar apoyos de emergencia.

Ante la falta de soluciones por parte del Alcalde Juan de Dios Gámez Mendívil, los pepenadores hicieron un llamado urgente a la empatía del Gobernador de Sinaloa para que intervenga en la administración del relleno sanitario.

“Si un pepenador no trabaja un día, no tiene para comer al otro porque viven al día”, compartió Alicia Beltrán.