PRI cuestiona seguridad tras hechos violentos en penal de Mazatlán
También desde al partido se pidieron sanciones por presuntas fallas de vigilancia y falta de sensibilidad al informar a las familias sobre los fallecimientos
La falta de seguridad y de atención a las condiciones al interior de los centros penitenciarios de Sinaloa fue cuestionada por Diputadas del PRI, luego de la balacera registrada la semana pasada en el penal de El Castillo, en Mazatlán, que dejó personas fallecidas y heridas.
La Diputada Irma Moreno Ovalles señaló que es preocupante que se registren hechos de esta naturaleza dentro de un centro que debería contar con condiciones adecuadas de vigilancia y control.
Aclaró que no están en contra de que se respeten los derechos de las personas privadas de la libertad, pero sostuvo que la seguridad, la vigilancia y el combate a la impunidad deben ser una prioridad.
Como ejemplo, mencionó el ingreso y aseguramiento recurrente de drogas, armas y teléfonos celulares en los penales, situaciones que, dijo, no deberían continuar ocurriendo, pues facilitan la comisión de delitos desde el interior de estos espacios.
La Legisladora consideró que las muertes y las personas lesionadas durante los hechos recientes obligan a revisar las condiciones de seguridad y posibles actos de corrupción dentro de los centros penitenciarios.
Asimismo, planteó que debe haber consecuencias para los responsables de garantizar la vigilancia en el penal de Mazatlán.
“Entonces el problema aquí no sólo es que no tenemos gobernabilidad fuera en las calles, tampoco existe en donde el debe ser, sería que estuvieran bien vigilados, que también, nadie pide que no se respeten los derechos simple y sencillamente con orden y con la ley por delante”, mencionó.
La Diputada priista Paola Gárate Valenzuela pidió sancionar o destituir a César Ramírez Huerta, Director de Prevención y Reinserción Social de la Secretaría de Seguridad Pública estatal, por la manera en que informó a las familias sobre el fallecimiento de dos personas ocurrido el viernes en el centro penitenciario.
Consideró que el funcionario no tuvo el tacto ni la empatía necesarios para comunicar la noticia a los familiares de las víctimas.
“Ahí está todavía el mismo responsable del penal, pidiendo confianza, pidiendo paciencia a los familiares, leyendo los nombres sin el mínimo pudor, los nombres de la lista de las personas asesinados ahí adentro”, expresó.
Ambas diputadas cuestionaron las condiciones de seguridad y la atención a las familias, al señalar que las acciones de prevención y vigilancia no deben limitarse al exterior, sino garantizarse también dentro de los centros penitenciarios de Sinaloa.