PRI Sinaloa exige cambio en estrategia de seguridad tras violencia en Jalisco
César Emiliano Gerardo Lugo, dirigente estatal del partido, critica la política de ‘abrazos, no balazos’ y advierte que la crisis afecta por igual a Sinaloa
Ante la ola de violencia que azota al estado de Jalisco, la dirigencia del PRI en Sinaloa se sumó al reclamo nacional para exigir un cambio en la estrategia de seguridad federal, calificando de fallida la política implementada por los gobiernos del partido Morena.
César Emiliano Gerardo Lugo, presidente del Comité Directivo Estatal del PRI, manifestó la solidaridad absoluta del partido con las familias jaliscienses y señaló que lo ocurrido en aquella entidad no es un hecho aislado, sino un reflejo de una política que ha permitido a la delincuencia ganar terreno en distintas regiones, incluyendo a Sinaloa.
”La violencia no distingue fronteras ni colores partidistas, afecta por igual a madres, padres, trabajadores, comerciantes y jóvenes que hoy viven con incertidumbre”, sentenció.
También enfatizó que la actual estrategia de “Abrazos, no Balazos” ha demostrado su ineficacia frente a estructuras criminales que son cada vez más violentas y sofisticadas y demandó una nueva política basada en inteligencia, una coordinación real entre los tres niveles de gobierno y la obtención de resultados medibles.
También hizo un llamado indispensable para fortalecer a las fuerzas de seguridad, garantizando su protección y dotándolas de las herramientas jurídicas y operativas necesarias para realizar su labor con eficacia y reconoció la valentía de los elementos que arriesgan su vida y exigió para ellos un respaldo institucional claro.
Destacó que la cooperación internacional debe asumirse con enfoque estratégico y respeto a la soberanía, tal como lo ha respaldado el Comité Ejecutivo Nacional del PRI.
El dirigente subrayó que Sinaloa conoce de cerca la presión de la violencia, por lo que la exigencia de paz nace de una responsabilidad política con las familias y no de una confrontación estéril.
”La seguridad no puede seguir siendo rehén de discursos, sino prioridad absoluta del Estado mexicano. La paz no puede esperar”, puntualizó.