Regidora del PRI estalla contra la estrategia de seguridad en Culiacán
Erika Sánchez lamentó que, mientras el Gobierno presume anuncios optimistas, la realidad en las calles es de tragedia e incertidumbre; propuso un programa de prevención social ante el fracaso de las acciones actuales
La regidora Lourdes Erika Sánchez Martínez arremetió contra la actual estrategia de seguridad en el municipio y señaló que existe una desconexión total entre el discurso oficial y el temor que viven diariamente los culiacanenses.
Durante su intervención en la sesión de Cabildo, Sánchez Martínez subrayó que no hace falta que organismos externos califiquen a Culiacán como el primer lugar nacional en inseguridad o la sexta ciudad más violenta del mundo, pues la ciudadanía padece esa realidad todos los días.
“No sirven para nada. Esas fueron las palabras que sentenció el padre de Ricardo Misael y que se ofenda quien se tenga que ofender”, compartió Sánchez Martínez.
La regidora hizo énfasis en el caso de Ricardo Misael, calificando su muerte como una tragedia y dolorosa que no debe quedar impune.
Reclamó que la autoridad municipal, por ser la más cercana a la gente, no puede guardar silencio ante la pérdida de vidas inocentes.
“Yo me rehúso a callar porque su vida sí importa, porque le fallamos como sociedad, porque no podemos permitir que nos sigan arrebatando a nuestros hijos”, sentenció.
Sánchez Martínez cuestionó la viabilidad de las metas planteadas por el Ayuntamiento y señaló que, mientras se anuncia la contratación de 400 policías para este año, la realidad administrativa muestra que el año pasado apenas lograron graduarse 54 cadetes.
Asimismo, lanzó interrogantes sobre la seguridad en los planteles educativos y el sistema de vigilancia.
“¿Cuándo tendrán las mil 543 escuelas sus botones de emergencia? ¿cuándo se va a instalar el sistema de videovigilancia?”, cuestionó.
Criticó que el gobierno intente cambiar percepciones a punta de anuncios sensacionalistas en lugar de ofrecer resultados tangibles.
Sánchez Martínez enfatizó que el combate al crimen organizado es competencia federal, pero la parte preventiva es responsabilidad directa del gobierno municipal.
“No basta Presidente. Todo lo que se ha hecho no es suficiente. Hay que hacer más”, concluyó.
Ante lo que calificó como una estrategia fallida, la regidora presentó una propuesta de prevención social y busca atacar las causas de raíz, tales como:
- Desigualdad y pobreza.
- Abandono escolar y desempleo.
- Intervención de espacios públicos abandonados.
- Garantía de iluminación en todo el municipio.
- Combate a la normalización de la violencia desde un enfoque cultural.