Reporta hotelería de Culiacán ocupación crítica de apenas el 35%
La industria del hospedaje en Culiacán reporta una caída del 40 por ciento en su actividad habitual
El sector hotelero de Culiacán atraviesa un periodo de baja actividad, con niveles de ocupación que se sitúan actualmente entre el 30 y el 35 por ciento, representando una caída del 40 por ciento de lo que se tenía normalmente.
José Manuel de las Rivas Flores, presidente de la Asociación de Hoteles y Moteles de Culiacán, compartió que en registros habituales para la plaza depende primordialmente del turismo de negocios y carece de una oferta recreativa que sustente la demanda durante el verano.
“Ahorita traemos una ocupación en la plaza acumulada de arriba del 30 por ciento, del 30 al 35 por ciento”, informó.
La situación de inseguridad que impera en la región ha inhibido incluso el escaso flujo de visitantes familiares, quienes han optado por salir de la ciudad en lugar de permanecer en ella.
No obstante, el desplome de la actividad no ha sido mayor gracias a la presencia de fuerzas federales de seguridad, cuya estancia en los establecimientos locales ha inyectado aproximadamente cinco puntos porcentuales a la tasa de ocupación actual; sin este factor, los niveles apenas estarían en el 29 por ciento.
El representante de los hoteleros señaló que enfrentan lo que consideran un acoso institucional y según la dirigencia del sector, diversas instancias de Gobierno han intensificado las inspecciones y la aplicación de multas.
Subrayó que esta tendencia es interpretada como una medida recaudatoria ante la falta de ingresos estatales, lo que agrava la precaria situación económica de los negocios que intentan recuperarse.
Aunque existe una ligera tendencia al alza en comparación con meses anteriores, cuando la actividad cayó a menos de la mitad de su capacidad, el ritmo de recuperación es sumamente lento.
“El término de la recuperación ha sido muy, bajo, pero por lo menos va en poquito en subida”, señaló.
El sector permanece a la espera de condiciones que permitan restablecer el dinamismo del turismo de negocios, mientras lidia con la presión fiscal y un entorno de seguridad que aún aleja a los visitantes potenciales.
“El poco turismo que pudiera ser familiar y en vez de de llegar, la gente está tratando de irse mejor a visitarlos fuera”, expresó.