Rocha Moya descarta hablar con Quirino sobre omisiones en el Sates durante su gestión

Belem Angulo
20 noviembre 2023

El Gobierno de Sinaloa enfrenta una multa de mil 600 millones de pesos por faltas cometidas en la administración de Quirino Ordaz Coppel en relación a un convenio del Sates y Hacienda

El Gobernador Rubén Rocha Moya descartó que sea necesario establecer comunicación con el Embajador de México en España, Quirino Ordaz Coppel, por las omisiones ocurridas en su administración en relación al convenio entre la Servicio de Administración Tributaria del Estado de Sinaloa, y la Secretaría de Hacienda y Crédito Público.

De acuerdo con lo expuesto por Rocha Moya, durante el Gobierno de Ordaz Coppel el Sates presentó algunas irregularidades en el manejo de sus tareas, por lo que el Gobierno de Sinaloa deberá pagar una sanción de mil 600 millones de pesos.

“No necesito hablar con él. En realidad los hechos ahí están, el Gobierno anterior lo recibió y lo gastó muy rápido, muy rápido lo gastó, fueron mil 400 millones de pesos, ahora nos cobran por la misma consecuencia 200 más, mil 600, tiene que ver con algo así como multa”, informó el Gobernador.

Rocha Moya adelantó que el Secretario de Finanzas Enrique Díaz Vega acudirá a reuniones con la autoridad federal para buscar que el Estado resulte menos afectado en sus finanzas de lo que se plantea.

“Va a ir el Secretario de Finanzas, él nada más porque yo necesito aquí al Director del Sates, ambos conocen muy bien el tema. Lo que no quiero es convenir, el planteamiento nuestro es que no nos cobren ese recurso y que se busque una manera para que sí se tenga una alternativa”, mencionó.

Rocha Moya adelantó que de no pagarse con recursos estatales esta multa afectará las participaciones federales que le toquen a la entidad en próximos ciclos fiscales.

“Finalmente cuando no tienes el Gobierno federal te cobra a lo chino, te cobra en tus participaciones. Yo espero, tengo fe, hemos adelantado unas pláticas con el SAT antes, previendo lo que pudiera suceder”, dijo.

“Nosotros ya teníamos una evaluación de que era muy difícil ganar, era un pleito ya perdido porque ya se había sentenciado en contra”.