Saldo de 2025 deja luto y alta impunidad; urge fortalecer a la Fiscalía, advierte el CESP
Miguel Calderón Quevedo, coordinador del Consejo Estatal de Seguridad Pública, señaló que el inicio de 2026 ocurre en un contexto de violencia persistente
El año 2025 cerró en Sinaloa con un saldo marcado por la violencia, el luto y la impunidad, mientras que el inicio de 2026 enfrenta aún un escenario complejo en materia de seguridad pública, afirmó Miguel Calderón Quevedo, coordinador del Consejo Estatal de Seguridad Pública.
“El saldo de 2025 es un saldo de mucho dolor, de luto, de tragedias, lamentablemente”, expresó, al señalar que el arranque del nuevo año ocurre tras una serie de hechos violentos, entre ellos feminicidios, que han impactado a las familias sinaloenses.
Calderón Quevedo indicó que, desde la trinchera ciudadana que representa el Consejo, el reto es impulsar una reflexión social sobre el papel que corresponde tanto a las autoridades como a la ciudadanía.
“No solamente tenemos que señalar las responsabilidades gubernamentales, sino también vernos al espejo como sociedad, como ciudadanos, como vecinos y entonces asumir la parte que nos corresponde”, señaló.
En materia presupuestal, reconoció que se han registrado incrementos en los recursos destinados a seguridad y justicia entre 2024 y 2026; sin embargo, advirtió que persiste una brecha significativa para alcanzar niveles óptimos de operación institucional.
“Seguimos teniendo una brecha para tener un óptimo para fortalecer estas instituciones”, afirmó.
Destacó como un avance el anuncio del Ayuntamiento de Culiacán de incrementar su corporación de seguridad pública municipal en 400 elementos, aunque precisó que la necesidad real es mayor.
“Requerimos el doble de esos”, dijo, al tiempo que señaló que en la Policía Estatal Preventiva el aumento proyectado para 2026 es de solo 211 plazas, cuando se requieren más de mil.
Al ser cuestionado sobre la corporación que requiere mayor presupuesto en este momento, Calderón Quevedo señaló directamente a la Fiscalía General del Estado.
“No podemos aspirar a un Sinaloa en paz si no tenemos antes justicia”, afirmó, al advertir un déficit de agentes del Ministerio Público, peritos investigadores y personal especializado.
Indicó que actualmente cada agente del Ministerio Público enfrenta una carga de trabajo que rebasa sus capacidades humanas, lo que impacta en los niveles de impunidad.
“Estamos hablando del 90 por ciento”, señaló, al explicar que de cada 10 delitos solo uno se resuelve.
También llamó a revisar la situación del Poder Judicial, particularmente el número de personas privadas de la libertad que aún no cuentan con sentencia, algunas con procesos que superan el año.
Al referirse al asesinato de un comandante de Tránsito y al nombramiento de un nuevo director, Calderón Quevedo indicó que el Consejo no fue consultado y que se encuentran revisando el historial del nuevo mando.
Subrayó la necesidad de acompañar a las familias de los elementos de seguridad caídos.
“Son miembros de nuestra comunidad que dejan huérfanos, que dejan viudas y que requieren de un acompañamiento”, expresó.
El desprestigio hacia la figura policial, mencionó, ha sido constante durante décadas, pese a que se encuentran en la primera línea de defensa social.