Sinaloa enfrenta tres crisis simultáneas y requiere una declaratoria de emergencia económica: economista
Guillermo Aarón Sánchez, presidente del Colegio de Economistas de Sinaloa, presentó 12 propuestas para la reconstrucción del estado durante el Gran Encuentro Ciudadano
Sinaloa atraviesa una crisis económica, de seguridad y política que se ha agravado de manera simultánea y requiere reconocer la situación como una emergencia económica, planteó Guillermo Aarón Sánchez, presidente del Colegio de Economistas de Sinaloa durante el Gran Encuentro Ciudadano.
Durante su participación este sábado en el encuentro organizado por la Gran Alianza Ciudadana por Sinaloa, presentó el diagnóstico “Juntos reconstruyamos Sinaloa”, en el que sostuvo que la entidad enfrenta un deterioro estructural que se refleja en el empleo, el cierre de empresas, la inversión y la salida de población.
“Vengo aquí a decir que Sinaloa está en una situación generalizada de emergencia”, expresó ante representantes de organizaciones ciudadanas, empresariales, académicas, gremiales y partidos políticos.
“Sinaloa atraviesa como una crisis económica más severa en su historia reciente. No se trata de una desaceleración cíclica, ni de un episodio pasajero. Este es un proceso de deterioro estructural, acumulativo que destruye el empleo, cierra empresas, que expulsa a población, que erosiona la confianza necesaria para invertir y esta situación ya no debe continuar”.
Sánchez señaló que no se trata solamente de una desaceleración económica pasajera, sino de un proceso que, dijo, se viene acumulando y que se agravó a partir de septiembre de 2024 con la crisis de inseguridad.
De acuerdo con las cifras que presentó, Sinaloa habría perdido cerca de 60 mil empleos formales en los últimos dos años, además de registrar alrededor de 5 mil patrones menos y la salida de aproximadamente 84 mil habitantes de la entidad.
A ello sumó el deterioro de la actividad económica y del sector primario pues durante el primer trimestre del año Sinaloa registró una caída de 4.5 por ciento en su actividad económica y que el campo tuvo una reducción cercana al 6 por ciento en un año.
El economista dividió la problemática estatal en tres crisis que, afirmó, se retroalimentan: la inseguridad, la económica y la política.
“La primera es la crisis de inseguridad que se expresa en los asesinatos, en las balaceras, en la extorsión, el robo, en carreteras inseguras y en elevadas primas de riesgo”, dijo.
La segunda, expuso, corresponde al deterioro económico, mientras que la tercera está relacionada con la crisis política que ha atravesado el Gobierno estatal y que, a su juicio, ha afectado la toma de decisiones.
“Sin seguridad, no hay economía posible, pero sin la economía ninguna seguridad puede durar”, sostuvo Sánchez, al plantear que ambas problemáticas deben atenderse de manera simultánea.
LAS 12 PROPUESTAS
Como parte de su diagnóstico, el presidente del Colegio de Economistas planteó 12 medidas para la reconstrucción económica y social de Sinaloa.
La primera es declarar una emergencia económica, con un programa de recuperación que tenga metas públicas, reasignaciones presupuestales, coordinación entre los tres órdenes de gobierno y evaluación independiente.
También propuso establecer corredores prioritarios de protección para zonas comerciales y rutas logísticas, además de un programa emergente para pequeñas empresas que contemple garantías de crédito, apoyos temporales para conservar empleos y facilidades fiscales.
Otra propuesta consiste en utilizar obra pública intensiva en mano de obra para generar empleos locales, así como establecer una mesa permanente entre Gobierno estatal, Federación y productores para garantizar la comercialización, financiamiento y equipamiento del ciclo agrícola.
Para atraer inversión, planteó facilitar trámites, transparentar los proyectos que se encuentran en cartera y crear una ventanilla única estatal con plazos máximos de respuesta.
Una de las medidas centrales es crear un Fondo de Reactivación para Sinaloa dentro del presupuesto federal de 2027, que permita respaldar a empresas, reactivar el campo y mejorar infraestructura.
Sánchez también propuso enfrentar la sequía como un problema permanente mediante tecnificación del riego, modernización de infraestructura, reconversión de cultivos y mecanismos para agregar valor a la producción sinaloense.
En materia de seguridad, planteó crear un fondo estatal para el fortalecimiento de las policías municipales, con recursos para salarios, certificaciones y seguros de vida, así como una Unidad de Inteligencia Financiera estatal que trabaje con la Federación para rastrear lavado de dinero y empresas fachada.
Entre las últimas propuestas incluyó el programa “Compra Sinaloa”, para que al menos uno de cada tres pesos de las compras de los gobiernos estatal y municipales se quede en empresas sinaloenses, y un observatorio ciudadano que dé seguimiento a indicadores de empleo, cierre de negocios, inversión y actividad económica.
“Estas propuestas no son una lista de buenos deseos, son medidas concretas, medibles y posibles”, afirmó.
Al cierre de su participación, Sánchez llamó a los sectores productivos, sociales, empresariales y ciudadanos a formar un frente amplio para impulsar la reactivación económica de Sinaloa, al margen de intereses partidistas.
“Sinaloa tiene con qué recuperarse, cuenta con recursos humanos y materiales para hacerlo pero ninguna fortaleza sobrevive indefinidamente ante la ausencia de seguridad, de inversión y de conducción gubernamental”.
“De tener el deterioro que todos afectan si es posible empezar a hacerlo desde hoy es una obligación de todos volvemos a asumir”, sostuvo.
Su exposición formó parte del Gran Encuentro Ciudadano realizado este sábado en Culiacán por la Gran Alianza Ciudadana por Sinaloa, en el que participaron representantes de distintos sectores para discutir la situación actual del estado y plantear alternativas para su reconstrucción.