Sinaloa ha perdido dos años sin articular una respuesta ante la violencia: CESP
Miguel Calderón Quevedo llamó a dejar de lado las diferencias y sumar capacidades desde los distintos sectores para avanzar hacia una paz definitiva
A dos años del inicio de la crisis de seguridad en Sinaloa, la sociedad y las autoridades no han logrado articular una respuesta suficiente para enfrentar la violencia, señaló Miguel Calderón Quevedo, coordinador general del Consejo Estatal de Seguridad Pública.
Consideró que este periodo ha representado “dos años de este oscuro tiempo” para Sinaloa, por lo que llamó a dejar de lado las diferencias y sumar capacidades desde los distintos sectores para avanzar hacia una paz definitiva.
“Desde hace dos años, hemos perdido dos años de este oscuro tiempo en Sinaloa y no hemos podido articularnos”, sostuvo Calderón Quevedo.
Señaló que aunque el Gobierno tiene una responsabilidad central y requiere fortalecer sus capacidades, la sociedad también debe asumir la parte que le corresponde, desde la prevención y la cultura de la legalidad hasta la forma en que se consumen y difunden contenidos relacionados con la violencia.
“En cuanto a lo que los vecinos... creo que hay que tomar con cierta seriedad que en muchas ocasiones hemos sido parte del problema que no nos hemos visto de manera clara al espejo”.
“Es momento de participar desde nuestro rol como padres de familia, como vecinos, como miembros de una comunidad en la parte con nos corresponde y la parte que nos corresponde tiene que ver con la cultura de la violencia, el apego a la cultura de la legalidad”, apuntó.
En el caso de las instituciones de seguridad y justicia, afirmó que se requiere un incremento considerable de recursos.
Indicó que actualmente Sinaloa cuenta con alrededor de mil 200 policías estatales, cuando se necesitaría duplicar esa cantidad, además de aumentar al doble el número de agentes del Ministerio Público y peritos de investigación.
Recordó que durante el año pasado el CESP realizó gestiones ante los poderes Ejecutivo y Legislativo para buscar un mayor presupuesto en materia de seguridad y justicia, pero solamente se consiguió un incremento de poco más de 20 por ciento, cuando consideraban necesario un aumento de 100 por ciento.
Calderón Quevedo también señaló que la crisis ha generado un rezago importante en las instituciones de procuración de justicia, mientras que el sistema penitenciario continúa siendo deficiente y la prevención del delito requiere mayores recursos, particularmente ante el incremento de adolescentes involucrados en delitos de alto impacto.
Consideró que la marcha por la paz convocada para este domingo representa una oportunidad para que la sociedad exprese de manera colectiva su exigencia de que termine la violencia, pero advirtió que la movilización no debe quedarse solamente en una catarsis.
“La marcha debe ser una catarsis emocional, pero después de la catarsis debe haber una lista de tareas”, planteó.
El coordinador del CESP llamó finalmente a que, después de dos años de violencia, autoridades, empresarios, organizaciones y sociedad civil puedan asumir cada uno el papel que les corresponde y construir una estrategia conjunta para recuperar la paz en Sinaloa.