Sinaloa registra el mayor despliegue militar de su historia: CESP
Miguel Calderón Quevedo, coordinador general del CESP, señaló que la presencia extraordinaria de fuerzas federales en medio de la crisis de violencia responde también a la insuficiencia de las policías locales
Sinaloa tiene alrededor de 19 mil elementos de fuerzas federales desplegados, una presencia militar y policial sin precedente en la historia del estado, de acuerdo con Miguel Calderón Quevedo, coordinador general del Consejo Estatal de Seguridad Pública.
El funcionario señaló que este despliegue que ocurre en medio de la crisis de seguridad derivada de una pugna interna del Cártel de Sinaloa que inició hace dos años también responde a las limitaciones de las corporaciones locales para atenderlas.
Recordó que durante las operaciones militares de las décadas de 1970 y 1980 en la sierra sinaloense se estima que participaron entre 11 mil y 12 mil efectivos.
“Nunca antes en la historia de Sinaloa habíamos tenido este despliegue militar y de policía Federal que hoy tenemos en Sinaloa y es debido a las circunstancias extraordinarias”, afirmó.
Explicó que la Policía Estatal Preventiva cuenta con alrededor de mil 200 elementos, cuando debería tener unos 5 mil, mientras que las corporaciones municipales también enfrentan limitaciones de personal.
A esto se suma la falta de elementos y las limitaciones operativas de la Policía de Investigación de la Fiscalía General del Estado, lo que hace necesario el apoyo extraordinario de la Federación.
“Hoy necesitamos esos 19 mil elementos porque nuestras policías municipales están muy débiles, porque nuestra policía estatal solamente es de mil 200 elementos cuando debería ser de 5 mil y porque nuestra policía ministerial de la fiscalía también está muy mermada en cuanto a sus capacidades”.
Calderón Quevedo sostuvo que la presencia federal es necesaria ante la debilidad de las corporaciones locales, pero consideró que no debería mantenerse de manera permanente.
“Nosotros no deseamos que esa despliegue, esa presencia militar sea permanente, pero en la medida que fortalezcamos nuestras instituciones locales, podamos aspirar que poco a poco ese flujo vaya disminuyendo en la medida que tengamos instituciones fuertes”.
Señaló que las condiciones laborales influyen en la capacidad de las instituciones para atraer y conservar personal.
Indicó que el salario promedio de los policías estatales ronda los 17 mil pesos mensuales, mientras que en otras entidades del País puede alcanzar entre 25 mil y 30 mil pesos.
Añadió que las prestaciones, el acceso a vivienda y las garantías para las familias de los agentes que mueren en cumplimiento de su deber son factores que deben considerarse para hacer más atractiva la carrera policial.
Calderón Quevedo explicó que, de acuerdo con reuniones con autoridades, las convocatorias para policías ministeriales y agentes del Ministerio Público suelen tener más aspirantes que aquellas dirigidas a reclutar policías preventivos.
Consideró que esta diferencia puede relacionarse con el desprestigio social de las corporaciones y los cuestionamientos sobre su desempeño.
Por ello, planteó reconstruir la confianza ciudadana y mejorar las condiciones laborales de los agentes para fortalecer las policías locales y permitir que, gradualmente, Sinaloa dependa menos del despliegue extraordinario de fuerzas federales.
“¿Hasta qué punto tienen derecho a cuestiones tan básicas como es el derecho a la vivienda, un crédito de vivienda, el derecho a otro tipo de prestaciones que pueden completar un buen paquete motivacional para hacer un policía o no?”.