‘Somos todólogas’: María del Carmen, 25 años de tradición y resistencia en el Centro de Culiacán

Ubaldo Robles
08 marzo 2026

A sus 58 años, la propietaria de una tamalería relata cómo mantiene a flote su negocio familiar pese a una caída del 50 por ciento en las ventas debido a la situación de inseguridad

En el centro de Culiacán, con los aromas de la gastronomía local, se encuentra María del Carmen Aguilar Moreno, una mujer que ha dedicado 25 años de su vida al comercio.

A sus 58 años, María no solo es la propietaria de un puesto de tamales, sino también un ejemplo de la resiliencia que caracteriza a las mujeres sinaloenses.

“Somos todólogas, somos de todo”, afirmó.

Para ella, cada jornada comienza a las 06:00 horas para iniciar la elaboración de sus productos, que incluyen tamales, capirotada, frijoles puercos, pan, coyotas y birote.

A las 14:00 horas se instala en un local que renta por las tardes a una birriería local, donde permanece hasta las 20:00 horas.

Aunque cuenta con el apoyo de familiares contratados, siendo un hermano de su nuera y un cuñado para la preparación matutina, al llegar la tarde, María se queda sola al frente del negocio.

Madre soltera de tres hijos ya adultos y casados, hoy trabaja para sí misma y el puesto se ha convertido en su ingreso principal para sustentarse.

Sin embargo, el panorama comercial en el primer cuadro de la ciudad no es sencillo, ya que para María las ventas han caído un 50 por ciento.

La vendedora compartió que esta caída es desde los eventos de violencia conocidos como el “Culiacanazo”, sumándose a las dificultades que ya venían enfrentando desde la pandemia.

“Yo siento que somos unos de los agraciados porque, la verdad, está cerrado el 80 por ciento de los locales”, compartió.

En el marco del Día Internacional de la Mujer este 8 de marzo, María reflexionó sobre los cambios que ha visto a lo largo de casi seis décadas y recuerda que, en su juventud, las mujeres no tenían voz ni voto y estaban bajo la regencia estricta de sus padres.

Hoy, ve con optimismo los avances en derechos y el apoyo institucional, como las patrullas dedicadas a la atención de mujeres.

La comerciante también señaló que las mujeres tienen un papel multifacético como trabajadoras y jefas de familias en la sociedad actual.

A pesar de las bajas ventas, María no pierde la fe e invita a la ciudadanía a regresar al Centro y consumir productos locales.

Además, compartió que la lucha diaria sigue, servida en una hoja de maíz y acompañada de la esperanza de tiempos mejores.