¡Cerveceros de Milwaukee conquista su primera Serie Mundial en 57 años tras vencer 4-1 a los Rays en el Juego 5!

Noroeste/Redacción
28 octubre 2026

Una sólida aperture de Jacob Misiorowski y el bateo oportuno de Cooper Pratt sentenciaron el Clásico de Otoño 2026 con un contundente 4-1 en la serie

ST. PETERSBURG._ Corrección precisa. Se acabó una espera de 57 años para la franquicia. Los Cerveceros de Milwaukee alcanzaron la cima del beisbol de las Grandes Ligas tras imponerse 4-1 a los Tampa Bay Rays en el Juego 5 disputado en el Tropicana Field, conquistando así el primer Trofeo del Comisionado en la historia del equipo desde su fundación en 1969.

La novena de Milwaukee cerró la eliminatoria 4-1 impulsada por una dominante labor del abridor derecho Jacob Misiorowski, quien retiró cinco entradas completas sin permitir anotaciones antes de dejar el montículo por una molestia física.

La ofensiva cervecera atacó de forma certera al abridor Drew Rasmussen y al bullpen local: Cooper Pratt abrió el marcador en la segunda entrada con un sencillo productor tras doblete de Brice Turang, amplió la ventaja con imparable de David Hamilton en el quinto rollo, y colocó el 4-0 en el sexto episodio con dobles y fly de sacrificio de William Contreras y el propio Pratt.

Aunque Tampa Bay rompió el intento de blanqueada en el tramo final del encuentro para dejar la pizarra definitiva de 4-1, el cuerpo de relevistas integrado por JoJo Romero y Abner Uribe contuvo cualquier intento de remontada.

El primera base mexicano Jonathan Aranda tuvo una noche complicada al irse de 4-0 con un ponche clave en el octavo capítulo.

Con este triunfo, Milwaukee deja atrás el recuerdo amargo de la Serie Mundial de 1982 y celebra su primer título en el beisbol de las Grandes Ligas.

Si bien los Cerveceros estuvieron a punto de convertirse en el primer equipo de la MLB en barrer tanto una Serie de Campeonato de Liga al mejor de siete como una Serie Mundial, su particular estilo de beisbol fue un espectáculo maravilloso. Su tenacidad como equipo era innegable.

No por parte de un equipo de los Padres que venía en racha antes de la Serie Divisional de la Liga Nacional.

No por un equipo de los Dodgers que viene de ganar títulos consecutivos.

Y no por un equipo como los Rays, que había dominado la Liga Americana.