El invierno guinda transforma a Carlos Vázquez

Noroeste/Redacción
23 mayo 2020

"El lanzador mexiquense cerró con grandes números la campaña 2019-2020 de la LMP"

CULIACÁN._ La temporada 2019-2020 de la Liga Mexicana del Pacífico marcó una nueva etapa en la carrera del joven lanzador, Carlos Vázquez.

Luego de recuperarse de una lesión, que lo mantuvo alejado del diamante, el relevista de los Tomateros de Culiacán cerró con grandes números la campaña del duodécimo campeonato.

“El tema de la lesión es un poquito delicado para mí. Tenía muchos años tratando de evitar la cirugía y al final de cuentas tuvo que ser una cirugía múltiple, hombro y codo; estar muy cerquita del fin de mi carrera, y de repente volver con nuevo equipo y poco a poco ganarme un lugar fue grande, para mí la temporada pasada fue muy especial y nunca se me va a olvidar”, comentó el pítcher.

Vázquez, oriundo de Ciudad Nezahualcóyotl, Estado de México, se unió a las filas del equipo guinda desde el arranque de pretemporada y, según lo describe, el inicio fue un periodo de incertidumbre para él. No obstante, consiguió ganarse un puesto y aportar a la causa del título en base a su talento y perseverancia.

“Para mí fue algo muy grande, porque después de tantos años de estar ausente en la Liga, por una u otra razón, los últimos cuatro años no había tenido más de un mes en LMP, y luego las lesiones y la cirugía y todo eso, llegar a un equipo nuevo, tener que empezar de cero e ir ganándome la confianza del cuerpo técnico”, reflexiona Vázquez.

“Al principio no sabía si era bueno o malo llegar a Tomateros de Culiacán porque me daba mucha emoción y desde hace mucho tiempo yo tenía muchas ganas de jugar para esta organización. Pero llego a la pretemporada y veo todo el talento que hay, me puso a pensar que tal vez podría llegar un punto en el que quedara fuera del equipo. Me dan la noticia que hago el equipo y para al final de la temporada y playoffs ya estaba pitchando en situaciones de hora cero, para mí eso fue lo mejor, tanto tiempo de rehabilitación y preparación fue para momentos como ésos”, aseguró.

El rol del lanzador de 28 años fue cambiando a lo largo de la campaña y terminó siendo llamado desde el bullpen para enfrentar jugadores específicos y resolver encuentros. De esta manera, consiguió 0.73 de efectividad, luego de 12.1 innings de labor en 23 apariciones.

“Haber estado como relevo un tiempo y después como zurdo situacional en específico no fue un gran problema para mí, siempre he sido relevo en LMP. Al principio era más relevo largo, poco a poco me fui especializando, este año sólo tuve que ganarme la confianza del mánager, de los coaches, sinceramente no fue complicado, pero me dio mucho gusto que poco a poco me fueran dando más oportunidad y situaciones más difíciles”, dijo.

Con el 49 en su espalda inició un nuevo reto en su carrera, que al final le dejó grandes enseñanzas tanto profesional como personalmente.

“Esta temporada me dejó demasiado aprendizaje, pero sobre todo me enseñó que cuando quieres, cuando de verdad lo deseas y amas lo que haces, no importan todas las piedras en el camino y el tiempo que te tardes, no importa el tiempo que a veces uno considera perdido, si sigues trabajando, si sigues hacia adelante, si sigues persiguiendo tus sueños, tarde o temprano va a llevar el premio”, asevera Vázquez sobre la 2019-20. 

“Me dejó mucha madurez, y mucha más seguridad en mí mismo, ya tengo ganas de regresar para poner todo esto en práctica”, compartió.

 Un invierno bastó para que la Nación Guinda robara el corazón del zurdo, quien la describe como la mejor afición y más grande motivación.

 “La afición guinda es la motivación más grande que tenemos nosotros para salir y dar nuestro cien por ciento, sabemos que son muy exigentes, pero lo son porque saben de esto, porque conocen el juego y de verdad les emociona, ver cómo disfrutan cada jugada, están viviendo junto con nosotros cada emoción, cada jugada, me hace pensar que es la mejor afición que yo he visto en mi vida, el respeto que te dan, el cariño, la forma en que te arropan, ver el estadio de Culiacán lleno es un sueño”, confesó.

Finalmente, con el objetivo de seguir mejorando y aportar aún más al equipo guinda, Vázquez dejó un compromiso para la próxima campaña.

“Van a tener un pítcher que todos los días va a tener puestos los spikes, me estoy preparando de buena manera ahora que estoy libre de lesiones y de problemas, al cien por ciento con mucha más intensidad. Le puedo prometer a la afición y a todo Culiacán que van a ver una mejor versión de mí, mucha disposición, mi brazo un poco más fuerte, pero sobre todo mucha más seguridad y mucha más confianza; puedo y debo confiar un poco en mí porque el talento lo tenemos”.

 

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