Rob Manfred y el sindicato de jugadores se enfrentan por el tope salarial en plena Serie Mundial
El comisionado argumenta que la presencia de Milwaukee y Tampa en el Clásico de Otoño demuestra la necesidad de regular las nóminas, mientras la MLBPA advierte que un cierre patronal es inminente
El arranque de la Serie Mundial 2026 entre los Cerveceros de Milwaukee y los Rays de Tampa Bay ha quedado marcado por un tenso debate laboral.
Desde el American Family Field, el comisionado de las Grandes Ligas, Rob Manfred, afirmó que la primera llegada de Milwaukee al Clásico de Otoño en 44 años refuerza la postura de los dueños para establecer un tope salarial en el próximo convenio colectivo (CBA).
Manfred enfatizó que existe una correlación directa entre el tamaño del mercado y el éxito constante en la postemporada, señalando que las franquicias de mercados pequeños merecen la oportunidad de competir regularmente y no solo una vez cada cuatro décadas.
“Creo que esto demuestra que estamos desaprovechando un gran potencial en algunos de nuestros mercados más pequeños, al no brindarles la oportunidad de competir de manera constante”, comentó Manfred el viernes, sobre el terreno de juego, antes del primer partido de la Serie Mundial.
“Los Cerveceros han sido una franquicia bien gestionada desde siempre. Han pasado 40 años desde la última vez que estuvieron aquí. Una vez cada 40 años no es suficiente”.
Además, remarcó que existe una unanimidad sin precedentes entre los propietarios para alinear las reglas financieras de la MLB con el resto de las grandes ligas profesionales de Norteamérica.
Por su parte, Bruce Meyer, director ejecutivo interino de la Asociación de Jugadores (MLBPA), rechazó categóricamente la propuesta, calificando la búsqueda del tope salarial como una “farsa” destinada a incrementar los beneficios económicos de los dueños y el valor de las franquicias.
Meyer sostuvo que limitar el gasto atenta contra la competencia y advirtió que la postura inflexible de la liga conducirá inevitablemente a un cierre patronal cuando el CBA expire a finales del próximo mes.
“Si todos los equipos llegaran a la conclusión mañana de que no hace falta gastar dinero en jugadores para poder ganar, obviamente eso no sería algo positivo”, señaló Meyer. “Y tampoco sería bueno para esos equipos, porque no creo que se pueda ganar de esa manera a largo plazo”.