Alexis saca al Sevilla del descenso ante una Real Sociedad que demostró tener ya todo hecho

Noroeste/Redacción
04 mayo 2026

El equipo andaluz supera por un punto al Alavés, en la pelea por no descender

El Sevilla, con un gol del veterano chileno Alexis Sánchez en el minuto 50, logró una balsámica victoria por 1-0 ante la Real Sociedad que le saca de los puestos de descenso, de los que se queda a un solo punto en detrimento del Alavés, frente a un conjunto donostiarra, campeón de Copa y con un puesto europeo garantizado, que demostró tenerlo ya todo hecho.

En un partido de casta y fe por parte de los andaluces, de nunca rendirse, el Sevilla de Luis García Plaza salvó una papeleta muy complicada y logró un gran balón de oxígeno con un encuentro muy serio, que dominó en la mayor parte del tiempo ante una Real inofensiva, quizás más relajada que antes de ganar la Copa, gracias a un tanto trascendental de un incombustible como Alexis, que permite respirar a su equipo con su cuarto gol de la temporada.

En una auténtica ‘final’ para los sevillistas, urgidos por su delicada situación en zona de descenso, impensable hace años para un equipo habituado a ganar títulos en la UEFA/Liga Europa y a jugar la ‘Champions’, el Sevilla se la jugaba en la primera de sus dos citas seguidas en un Sánchez-Pizjuán entregado a los suyos, ante una Real Sociedad que volvía a la capìtal andaluza 16 días después de ganar la Copa del Rey en La Cartuja y, por ende, con puesto europeo garantizado.

Con cambios en ambos onces, al apostar García Plaza por el suizo Rubén Vargas y el nigeriano Chidera Ejuke como extremos e Isaac Romero en punta, el Sevilla quiso imponer su ímpetu inicial ante el conjunto de Pellegrino Matarazzo, que salió con Barrene, Marín y Oyarzabal en ataque, dejando en el banquillo a gente importante como Take Kubo o Luka Sucic.

El juego era atropellado, con nervios y sin un guión claro en los nervionenses ante un conjunto ‘txuri urdin’ inofensivo, a verlas venir, esperando su oportunidad y superado por la presión agresiva de los hispalenses, que no atinaron en tiros de Ejuke, del francoargentino Neal Maupay o del serbio Nemanja Gudelj, solventados sin apuros por un Remiro muy seguro.

El Sevilla llevó todo el peso del partido ante una Real muy discreta, sin prisas ni presión, si bien al equipo de García Plaza, acuciado por las urgencias de su momento, le faltaron ideas y más pausa para no caer en la precipitación en sus llegadas, como las de Maupay y Ejuje, muy activos junto a Vargas, en sendos remates infructuosos al filo del descanso.

En la reanudación, los donostiarras salieron dando otra imagen, mucho más atrevidos. Mikel Oyarzabal no llegó de milagro a un centro peligroso del islandés Orri Óskarsson, recién salido por Gorrotxategi, y en el rechace Barrenetxea cruzó demasiado la pelota, aunque el Sevilla no cejó en su empeño y halló el premio a su ambición y fe a los 50 minutos.

Tras una acción de un comprometido Ejuke, el balón le llegó a Carmona en la derecha, su centro al área se lo quedó Maupay y lo cedió a su diestra el veterano Alexis, recién incorporado al campo por Isaac y que, tras un leve control, se sacó un tiro cruzado que batió a Remiro para poner el 1-0 en el 50 y llevar algo de calma a la enfervorizada afición local.

‘Rino’ Matarazzo metió al extremo japonés Take Kubo por Pablo Marín, desaparecido como casi todo el ataque de su equipo, y luego al venezolano Yangel Herrera por Turrientes en pos del empate, aunque el Sevilla también apretó y Vargas, solo en el área, disparó muy alto a pase de Alexis. La Real mandó ahora, pero sólo en la posesión, sin crear peligro claro.

Los sevillistas, sabedores de lo que había en juego, se afanaron en defensa ante un errático equipo ‘txuri urdin’, que, salvo en alguna ocasión de un incisivo Óskarsson, tampoco pareció ir a por todas. A los andaluces se les anuló en el minuto 79 un gol del francés Agoumé, al parecer por un fuera de juego previo, y de ahí al final se multiplicaron para guardar su renta y coger aire en su pugna por evitar el descalabro que supondría un ‘Segundazo’.