Convicción, orgullo e identidad, tres históricos de la Selección Mexicana
Javier Aguirre, Guillermo Ochoa y Rafael Márquez hablan de la experiencia del reciente Mundial en el que México fue sede
Tres figuras históricas de la Selección Mexicana hablaron del impacto que el reciente Mundial de Futbol, donde México fue sede, tuvo no solo entre los mexicanos, sino también, en el cambio generacional del Tri.
Javier Aguirre, Guillermo Ochoa y Rafael Márquez se reunieron en el encuentro México Siglo XXI con becarios de la Fundación Telmex Telcel, donde hablaron no solo de la experiencia del reciente Mundial, sino su trayectoria y los retos que han enfrentado.
Javier Aguirre expuso que la reciente Copa del Mundo sentían que era algo que le debían a los mexicanos, de alcanzar el quinto juego.
Expuso que la vida te va poniendo retos y en su caso no sabía a dónde iba, pero sabía que iba a llegar, porque siempre fue determinado.
Cuando se retiró como futbolista, creía que no valía para ser director técnico y creía que buscaría otros senderos, pero tras 50 años en el futbol y 30 como entrenador, lo logrado ha valido la pena.
“El éxito es ir de fracaso en fracaso sin perder el entusiasmo”, asentó.
La parte más compleja de un seleccionador nacional, expuso, es tomar decisiones en beneficio del conjunto, sacrificando lo individual.
Aguirre destacó el papel que va a desempeñar Rafa Márquez como próximo seleccionador, en quien ve que tiene la capacidad para sacar al equipo adelante.
Guillermo Ochoa, quien sumó seis mundiales en su trayectoria, habló del esfuerzo y el sacrificio que se debe hacer para lograr las metas que se plantean, como fue su caso.
Planteó que pese a su larga trayectoria en el futbol profesional, junto con la Selección Mexicana, no todo ha sido fácil y le tocó aprender cuando algún director técnico no lo tomaba en cuenta.
Incluso, el impacto que tuvo en su carrera acontecimientos que salieron de su mano, como la acusación del uso de clembuterol, lo que le impidió llegar al París Saint Germain.
Su último juego en la Selección Mexicana no lo tenía claro, explicó, porque Javier Aguirre ha sido muy estricto en su manera de tomar decisiones, de beneficiar lo colectivo por lo individual, lo cual fue ratificado por el ex entrenador.
Pero Aguirre también reconoció que era algo que Memo Ochoa se merecía y que tras ir ganando ante Chequia, la afición en el Azteca también lo pedía.
Rafa Márquez destacó que siempre hay que tener los pies bien puestos sobre la tierra, pues a pesar de los éxitos que se puedan alcanzar, siempre hay que luchar, cada día, por conseguir lo que se quiere.
Habló de sus inicios en el futbol mexicano, con el Atlas, y como una Copa América le permitió emigrar a Europa, primero con el Mónaco y después con el Barcelona.
Y también tuvo espacio para recordar una experiencia complicada, cuando Estados Unidos lo acusó de operaciones ligadas al crimen organizado, del que después quedó exonerado al ser eliminado de la lista negra del Departamento del Tesoro.
Reconoció en Javier Aguirre un gran gestor, al que agradeció el haberlo incorporado a su staff en la etapa de preparación y haber conformado una familia con la Selección Mexicana.
Los tres, destacaron el impacto que este Mundial tuvo en la afición mexicana, la respuesta que se generó en las calles y cómo la población sigue reconociendo el trabajo de jugadores y equipo técnico.