Entre silbatos, aulas y ciencia: la historia de José Misael Burruel Zazueta
El ex árbitro profesional y docente del Tecnológico Culiacán construyó una trayectoria que une futbol, investigación y formación académica
CULIACÁN._ José Misael Burruel Zazueta divide su historia entre dos pasiones que terminaron por marcar su vida: el arbitraje profesional y la docencia.
A sus 30 años, el culiacanense se desempeña como maestro e investigador del Instituto Tecnológico de Culiacán y recientemente obtuvo una doble titulación doctoral entre México y España gracias a la colaboración con la Universitat Politécnica de Catalunya (UPC). Sin embargo, antes de consolidarse en el ámbito académico, pasó años recorriendo canchas como árbitro profesional.
Su acercamiento al arbitraje comenzó cuando tenía 17 años, poco después de terminar su etapa como futbolista amateur. Mientras salía de la preparatoria y se preparaba para ingresar a la universidad, un maestro de secundaria, Celso García, lo acercó al Colegio de Árbitros Juan Francisco Páez Rivera, donde comenzó su formación.
“Cuando terminé de jugar futbol me dio por empezar a arbitrar. Ahí empecé en el amateur y estuve aproximadamente dos años buscando la oportunidad de ingresar al profesional”, recordó.
La oportunidad llegó en 2015, cuando con apenas 20 años ingresó al sector profesional. Durante sus primeros años dirigió encuentros de Tercera División, donde incluso alcanzó instancias de semifinales en Liguilla de filiales. Más adelante llegó a Segunda División y participó también en torneos Sub 17, Sub 20 y competencias de carácter internacional.
Momentos especiales
Entre los momentos que más guarda en la memoria se encuentra una semifinal entre Chivas y Mineros de Zacatecas disputada en Verde Valle.
“Era mi segundo año en el arbitraje profesional y para mí fue un momento cumbre. Desde la preparación del partido hasta el desarrollo del juego, todo salió muy bien y salimos muy satisfechos”, comentó.
Otro encuentro que recuerda con especial cariño fue un Durango contra Tepatitlán en Segunda División, un partido intenso que terminó empatado y en el que, asegura, el trabajo del equipo arbitral sinaloense fue destacado.
Camino académico
Pero mientras avanzaba dentro del futbol profesional, también construía su camino académico. Burruel Zazueta egresó como ingeniero mecatrónico del Tecnológico de Culiacán y encontró en la docencia una manera de equilibrar la exigencia del arbitraje con su crecimiento profesional.
“El arbitraje me permitía desarrollarme entre semana en el ámbito académico. Yo no quería dejarlo, pero necesitaba un trabajo que pudiera complementar con los viajes y partidos. Ahí fue donde descubrí la docencia”, explicó.
En 2018 comenzó a impartir clases en el Tecnológico de Culiacán y posteriormente continuó su formación con una maestría en Ciencias de la Computación. Más tarde cursó un doctorado en Ciencias de la Ingeniería en México y otro en Automatización, Robótica y Visión en la Universitat Politécnica de Catalunya, en España.
Une lo académico y el arbitraje
Durante su estancia en Barcelona desarrolló un módulo inteligente de reconocimiento del andar humano mediante visión artificial y aprendizaje profundo, además de crear el primer dataset latinoamericano de patrones de caminata, proyecto que formó parte de sus investigaciones doctorales.
La experiencia en España no solo fortaleció su perfil académico, también le permitió continuar ligado al futbol. Mientras realizaba sus estudios tuvo la oportunidad de arbitrar en la Federación Catalana de Futbol, una experiencia que considera determinante en su crecimiento personal.
“La dualidad académica y deportiva me la terminé llevando a España. Compartir cancha con personas de otros países te hace ampliar tu conocimiento, aprender nuevas formas de comunicarte y adaptarte rápidamente”, señaló.
Aunque el arbitraje le abrió puertas importantes, llegó un momento en el que tuvo que decidir entre continuar escalando en el futbol profesional o apostar por la estabilidad y el crecimiento dentro de la academia.
“El mismo doctorado me fue sacando del arbitraje. Tuve que elegir entre lo deportivo y lo académico, y creo que fue la decisión correcta porque la academia me brindaba estabilidad laboral, crecimiento profesional y personal”, expresó.
Herramientas del arbitraje al aula
Actualmente suma casi ocho años como docente en el área de metalmecánica del Tecnológico de Culiacán, donde imparte materias relacionadas con física, matemáticas, programación y diseño mecánico para estudiantes de ingeniería mecatrónica, mecánica y eléctrica.
José Misael asegura que muchas de las herramientas que adquirió dentro del arbitraje hoy las aplica frente al aula.
“El liderazgo, el control de grupos y transmitir una autoridad positiva son cosas que me dejó el arbitraje. Como árbitro aprendes a comunicarte con firmeza, pero también con respeto, y eso ayuda muchísimo en la docencia”, dijo.
Además de los conocimientos técnicos, considera que enseñar implica una responsabilidad constante de actualización y preparación. En el marco del Día del Maestro, Burruel Zazueta reconoce la importancia de formar nuevas generaciones de profesionistas y de mantenerse en constante evolución.
“Los estudiantes se dan cuenta cuando un maestro se prepara y se esfuerza por transmitir el conocimiento de manera correcta. Siempre digo que hay que tratar de ser un uno por ciento mejor cada día”, concluyó.