FMF investiga a Sergio Bueno por presuntos comentarios machistas
El director técnico de Mazatlán enfrenta una posible sanción tras sus supuestas declaraciones contra la árbitra Katia Itzel García en el partido ante Pumas
La Federación Mexicana de Futbol investiga a Sergio Bueno, director técnico de Mazatlán, por comentarios machistas contra la árbitra Katia Itzel García. Las declaraciones surgieron tras el partido contra Pumas en el Estadio Olímpico Universitario, jornada 14 del Clausura 2026, y podrían acarrear una sanción.
La controversia se originó cuando la silbante finalizó el primer tiempo en una jugada polémica, que parecía una mala recepción de Pablo Bennevendo, jugador de Pumas. Esta decisión impidió una acción de ataque de los sinaloenses, provocando reclamos airados del cuerpo técnico de Mazatlán, lo que resultó en la expulsión de Bueno.
El incidente clave ocurrió cuando Bueno se dirigía a los vestidores, momento en el que, según fotógrafos presentes, expresó: “Ahora resulta que una mujer quiere venir a demostrar que tiene huevos”. Este comentario, al ser posterior a su interacción con la árbitra, no fue registrado en la cédula arbitral.
La FMF decidió iniciar una investigación formal después de que varios medios de comunicación reportaran el hecho, que además se viralizó en redes sociales. Para ello, ha convocado a los fotógrafos y fotógrafas que presenciaron el evento en el estadio para recabar sus testimonios y determinar la posible sanción al director técnico.
En respuesta a lo ocurrido, el Consejo para Prevenir y Eliminar la Discriminación de la Ciudad de México (Copred) solicitó a la Liga MX adoptar una postura “clara y pública de tolerancia cero frente a cualquier expresión discriminatoria, tanto en la cancha como fuera de ella”.
El organismo añadió que no pueden pasarse por alto este tipo de actitudes dentro del futbol profesional mexicano.
Copred advirtió que “estos hechos no pueden entenderse como parte de la ‘pasión del juego’ ni como una reacción legítima ante una decisión arbitral”. El consejo subrayó que se trata de expresiones que reproducen estereotipos de género, deslegitiman la autoridad de las mujeres en espacios tradicionalmente masculinizados y constituyen formas de violencia simbólica inadmisibles en el deporte profesional y en cualquier espacio público.