Infantino reúne de emergencia a la cúpula de la FIFA tras el fracaso de FIFA Forward Enterprise

Noroeste/Redacción
05 agosto 2026

El presidente de la FIFA convocó a sus principales directivos en Marruecos para analizar la crisis generada por el fallido proyecto de inversión privada, en medio de crecientes críticas y la pérdida de respaldo de varias federaciones

El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, convocó este miércoles a una reunión de emergencia con los principales integrantes de la estructura directiva del organismo, en un intento por contener la crisis provocada por el retiro del proyecto FIFA Forward Enterprise, iniciativa que buscaba abrir parte del negocio comercial del futbol mundial a inversionistas privados.

De acuerdo con información de MARCA y ESPN, el encuentro se realizó en Rabat y reunió al secretario general Mattias Grafström, al jefe de gabinete Daniel O’Toole, al director jurídico Emilio García Silvero, al responsable de asociaciones miembro Elkhan Mammadov, además de los directores de Recursos Humanos, Medios y Comunicaciones.

Aunque la FIFA no dio a conocer una agenda oficial, la reunión tiene como objetivo evaluar las consecuencias del fallido proyecto y conocer el respaldo que aún conserva Infantino dentro de su equipo de trabajo.

La propuesta contemplaba crear una nueva empresa encargada de administrar los derechos comerciales de la FIFA, incluyendo derechos de transmisión, patrocinios, licencias, boletaje y la organización de torneos como la Copa del Mundo.

El organismo estimaba una valoración inicial de 20 mil millones de dólares y buscaba captar hasta 4 mil 200 millones mediante la venta de una participación minoritaria a inversionistas privados, encabezados por Thrive Eternal, empresa vinculada a Joshua Kushner, con J.P. Morgan como asesor financiero.

La FIFA defendió que mantendría el control absoluto sobre las decisiones deportivas y regulatorias, además de asegurar que los nuevos recursos permitirían incrementar significativamente el financiamiento destinado a sus 211 asociaciones miembro.

Sin embargo, la iniciativa encontró una fuerte oposición por parte de la UEFA, la Concacaf y la Confederación Asiática de Futbol, mientras que la Conmebol también manifestó reservas. La UEFA incluso advirtió que podría impulsar un boicot a las competiciones organizadas por la FIFA y posteriormente anunció que analiza posibles acciones legales relacionadas con el proyecto.

La presión terminó por obligar a Infantino a retirar oficialmente la propuesta.

La crisis también provocó movimientos internos. Carlos Cordeiro, asesor del presidente en estrategia y gobernanza, presentó su renuncia al considerar que el proyecto representaba un mal acuerdo para el fútbol, mientras que Arsène Wenger, director de Desarrollo Global de la FIFA, afirmó que no participó en su elaboración y respaldó su cancelación.

Por su parte, el secretario general Mattias Grafström envió un mensaje al personal del organismo calificando la situación como una serie de acontecimientos “tristes y censurables”, además de comprometerse a proteger a los trabajadores ante el conflicto generado.

A ello se suma la pérdida de respaldo de varias federaciones europeas, entre ellas Inglaterra y Gales, así como las recientes declaraciones del príncipe Ali bin al-Hussein, presidente de la Federación Jordana de Futbol, quien acusó que el apoyo económico solicitado por su asociación habría sido condicionado a respaldar la reelección de Infantino. Esa afirmación corresponde a la versión pública del dirigente jordano y no constituye un hecho acreditado mediante una resolución oficial.

Con las elecciones presidenciales de la FIFA programadas para 2027, la reunión en Rabat representa el primer intento de Infantino por recomponer el consenso interno y afrontar una de las mayores crisis políticas de su administración.