Pequeños futbolistas de Tijuana quedan varados en Colombia tras terremoto

Noroeste/Redacción
11 agosto 2026

Los mexicanos viajaron para conquistar un torneo internacional, pero el terremoto de magnitud 7.4 cambió por completo sus planes y ahora luchan por regresar a casa

Los integrantes de Leyendas Obeliz, de Tijuana, viajaron hasta Armenia, Colombia, para disputar un torneo internacional de futbol infantil. Con apenas 11 años, los niños consiguieron levantar el trofeo y regresar a casa como campeones; sin embargo, cuando parecía que todo había terminado, un fuerte terremoto cambió sus planes por completo.

En un video los niños solicitaron apoyo para volver a casa:

“Soy Tavito, les queremos solicitar apoyo para regresar a casa”,

“Yo soy Eder, hoy en Colombia pasó un terremoto de 7.4 y nos asustamos mucho”

“Yo soy ‘Chucky’, vinimos a Colombia por un torneo internacional, queremos solicitar un apoyo para poder llegar a Tijuana, nuestra casa, y poder estar con nuestra familia”

El movimiento telúrico, de magnitud 7.4, provocó afectaciones en distintas regiones de Colombia y complicó la movilidad de la delegación mexicana. Ahora, los pequeños permanecen varados en territorio colombiano junto con otros integrantes de su grupo, mientras buscan una forma de regresar a México.

En total, son 12 niños de 11 años y otras 23 personas quienes permanecen en Colombia. Aunque algunos ya cuentan con boletos de avión, otros todavía esperan la confirmación de sus vuelos.

Ante las dificultades para salir desde Armenia, la delegación contempla realizar un recorrido de aproximadamente seis horas por carretera hasta Bogotá, donde buscarían una alternativa para tomar un vuelo rumbo a Tijuana.Mientras tanto, la preocupación crece entre sus familiares, quienes esperan que los pequeños puedan volver a casa lo antes posible.

Los niños ya consiguieron la hazaña dentro de la cancha: se coronaron campeones lejos de casa. Ahora deberán enfrentar un desafío completamente diferente, lejos del futbol y sin un trofeo de por medio: conseguir regresar sanos y salvos junto a sus familias.