Actividad física
en el adulto mayor
Amigo lector de Noroeste, existe una máxima que dice así: “la medicina más cara es darse cuenta demasiado tarde de que la actividad física era todo lo que tu cuerpo necesitaba”. Pues bien, y si a esta le agregamos una buena hidratación y nutrición se completaría un cuidado que lo único que se necesita es voluntad, perseverancia y paciencia para llevarla a cabo.
Pero qué pasa con el humano, posiblemente desde su origen lo que menos le importa cuando se está nuevo (no a todos) es el autocuidado, pero el cuerpo es muy sabio, “cobra factura”, en beneficio o perjuicio, todo va a depender de cómo lo trate. Es por esto que los responsables de sembrar o dar una cultura de autocuidado y principio son los padres, estos deben de cuidar a sus hijos desde la concepción, ya que el ser humano es más dependiente de los seres vivos hasta ya entrado en años, aunque existen algunos que siempre son dependientes (de quien se deje), y esto sucede porque el hombre como género, es fácil caer en el confort, y no ocuparse en el futuro.
Es cierto que el exceso de pasado es igual a depresión, el exceso de presente es igual a estrés, y el exceso de futuro es igual a ansiedad, pero estos estados emocionales se deben de controlar para ser productivos del día a día, y no ser “vampiros” de quien se deje en la etapa adulta (vampiro se le llama así, a quien se lleva pidiendo y no paga).
La actividad física es el movimiento (trabajo) muscular con gasto de energía, es por esto que el movimiento cualquiera que sea se debe de realizar todos los días de la vida, el volverse sedentario “de alto rendimiento”, lo que le va a traer en forma secundaria es múltiples alteraciones de órganos y sistemas, donde más se ve es en el músculo esquelético.
El adulto mayor no escapa a la actividad física, al contrario, es un ente que todo el tiempo debe de moverse, y si para indicarle una carga de actividad física por más leve que esta sea, se tomará en cuenta su capacidad de salud y condición física. Para esto existen diferentes protocolos aplicables a las condiciones del adulto, una de ellas es la frecuencia cardiaca máxima, donde la fórmula más usada es la de Karvonen-OMS, esta es para el control de la intensidad en los programas de actividad física, en la población lo que más utilizamos es la frecuencia cardiaca máxima de cada individuo, FC Max.= 220 – edad.
Es importante saber que por cada 2 mil 500 individuos que se les lleva a su frecuencia cardiaca máxima durante la actividad física dos tienen muerte súbita, por esto se recomienda iniciar con el 50 a 60% de la frecuencia cardiaca máxima cualquier carga de trabajo, siempre bajo vigilancia del encargado de llevar la cultura física en el entrenado.
En personas adultas y enfermas también es importante cuidarlos en la actividad física, que esta sea segura, indicándose también la carga física con el protocolo de Karvonen-OMS, pudiendo iniciar hasta en un 40% de la frecuencia cardiaca máxima. En necesario saber que la frecuencia cardiaca aumenta más con la actividad física de miembros superiores que con los inferiores, así que si se tiene algún monitor portátil (reloj, celular, etc.), que lo lleve con él y ante cualquier dato de alarma bajar el ritmo o parar, ya que a mayor sedentarismo y edad el corazón es más insuficiente. Existen enfermedades del corazón que en pacientes de este tipo se debe trabajar en equipo con el cardiólogo.
Duración de la actividad física, o del ejercicio, el ejercicio para la salud oscila entre los 15 a 60 minutos de trabajo continuo de carga de resistencia aeróbica, lo que es parte principal de la sesión. Para el inicio de la sesión de ejercicio es necesario el calentamiento durante 10 a 20 minutos de estiramiento de leve a moderado.