El Madring ultima su preparación con miras a su estreno, el domingo, en el Mundial de F1
El Gran Premio de España se llevará a cabo el próximo domingo 13 de septiembre, en la capital española
El Madring, el circuito semiurbano que albergará el próximo fin de semana, en su capital, el Gran Premio de España, ultima su puesta a punto para su estreno en el Mundial de Fórmula Uno, certamen en el que albergará la decimocuarta prueba de una temporada en la que el italiano Kimi Andrea Antonelli (Mercedes) -que acaba de cumplir 20 años- se podría coronar como el campeón más joven de toda la historia.
El líder más precoz de todos los tiempos, que este domingo, al exhibirse ante su afición en Monza -donde remontó 18 puestos- firmó su séptima victoria en la F1, todas ellas este año, traslada su trono a un circuito nuevo. A estrenar. La principal novedad de este Mundial. Una pista construida en el entorno de IFEMA, el recinto ferial de la capital española, que festejará al ganador de la quincuagésima cuarta edición del Gran Premio. La primera en Madrid desde que hace 45 años el canadiense Gilles Villeneuve -padre de Jacques, campeón mundial en 1997- se impusiese en el circuito del Jarama.
El próximo domingo se conocerá, por tanto, quién sucederá en el historial del Gran Premio de España al australiano Oscar Piastri (McLaren), ganador el año pasado de la trigésima quinta y hasta ahora última vez que éste se disputó en el circuito barcelonés de Montmeló; y quien será el siguiente, después del mito canadiense -fallecido en accidente en el circuito de Zolder, durante la calificación para el Gran Premio de Bélgica de 1982-, en anotarse una carrera de F1 en Madrid. Donde la categoría reina hará parada y fonda por décima vez; después de haberlo hecho en el Jarama, las otras nueve ocasiones.
Ahora le toca el turno al nuevo Madring, un circuito de 5.419 metros con un trazado que combina zonas de alta velocidad, frenadas bruscas, cambios de pendiente, secciones técnicas y curvas largas y de alta carga. Una pista que cuenta un total de 22 curvas, entre las que destaca la duodécima, bautizada como la ‘Monumental’, en un guiño a la plaza de toros de la capital de España; que pretende convertirse en una de las más icónicas del campeonato. De 550 metros de longitud y con una pendiente máxima del 24 por ciento, que se completa en unos seis segundos.
La Monumental es más larga, incluso, que la recta de meta y salida, que es de 523 metros. En un circuito en el que habrá que esperar a que se empiece a rodar, en los entrenamientos libres, que arrancan el próximo viernes, pero en el que, sobre el papel, la vuelta rápida sobrepasará por poco el minuto y medio. Se prevén velocidades punta superiores a los 335 kilómetros a la hora, con una presumible media de unos 212 kilómetros a la hora.
En el estreno del Madring, que, en principio, también albergará los siguientes nueve Grandes Premios de España, se rodará con los neumáticos de compuestos de la gama media. Es decir, los C2 -duros, reconocibles por la raya blanca-, los C3 -medios, raya amarilla- y los C4 -blandos, roja-. Y el próximo domingo, a la pista de IFEMA está previsto que se den 57 vueltas; para completar un recorrido de poco menos de 308 kilómetros.
La gran atracción para el público local -en el único circuito del calendario del Mundial a cuya entrada se podrá acceder directamente en transporte público y que está prácticamente al lado del aeropuerto de Barajas- serán los dos pilotos hispanos, el madrileño Carlos Sainz (Williams), que corre, literalmente, en casa, y el doble campeón mundial asturiano Fernando Alonso (Aston Martin), único español que ha ganado -en dos ocasiones- el Gran Premio de España.
Alonso, en una interminable segunda juventud a los 45 años, se impuso dos veces en Montmeló. Lo hizo en 2006, cuando revalidó título, con Renault, y en 2013, al lograr, a bordo de un Ferrari, su trigésima segunda -y por el momento última- victoria en la categoría reina. El genial piloto asturiano logró una tercera victoria en España, en 2012 y en Valencia, pero en el Gran Premio de Europa.