En una noche fría
06 noviembre 2015
"Dorados de Sinaloa se presenta con una entrada regular con aficionados vestidos de gorro y chamarra y sin muchos ánimos para festejar"
Resultó una noche fría para Dorados de Sinaloa. Victoria, pero fría.Después de fallar en la final de la temporada anterior, quizás el todavía amargo sentimiento de derrota y la baja temperatura impidieron una entrada mejor en el Estadio Banorte.
Aún con lo que significa el Gallos Blancos en la Primera A, el que fuera la presentación del reforzado Dorados y el regreso del histórico Juan Carlos Chávez al banquillo dorado, con un "Qué grande eres" de presentación.
Frío de ver cómo jugaron los ex dorados Margarito González y Bosco Frontán, ahora vestidos de negro y azul, de ver las partes altas de las cabeceras vacías, de sentir los vientos del río Humaya y rechazar la cerveza o refrescos.
Gorros, guantes, chamarras, suéteres o hasta jorongos eran los atuendos más ad doc que las camisetas del equipo y las banderas.
Y como pocas veces, el público pudo escuchar nítido lo que siempre dicen los cánticos de la barra brava.
Pero fue una noche fría, también, por ver cómo fallaba Dorados en la última línea, cómo Mauro Gerk literalmente intentó un remate de cabeza arrastrándose, cómo el duelo se llenó de faltas y el árbitro interrumpía el duelo con su silbato.
No fue la presentación que Dorados hubiera querido, por lo que resulta el miércoles en la actividad laboral, por el rival que incomodó y por lo que confirmó el técnico Chávez al término del duelo: "No queremos ganar con tanto sufrimiento".
Había frío como para apoyar en serio, por eso que en el sol sur las escalinatas de la parte inferior estaban llenas para aprovechar el calor humano, no había para más que lamentarse por una falta, un pase equivocado y entonar un "bu" cuando el balón pasaba a un lado del poste.
Fue mejor ayer que hubo sólo un gol, así se festejó sólo una vez en una noche fría.