‘Es una vergüenza que agentes cometan asesinatos y queden libres de culpa’: Steve Kerr
En un entorno deportivo donde la mayoría evita pronunciarse sobre política, el coach de los Golden State Warriors, Steve Kerr, se ha consolidado como una de las voces más firmes contra la administración de Donald Trump y los abusos de poder
En un país donde los protagonistas del deporte suelen evitar pronunciarse sobre política, Steve Kerr se ha consolidado como una de las voces más críticas contra la administración de Donald Trump. El head coach de los Golden State Warriors reaccionó con dureza tras el asesinato de Renee Nicole Good, una ciudadana de Minneapolis abatida por un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas.
Kerr calificó como “vergonzoso” que el gobierno defendiera la actuación del agente pese a los videos y testimonios que lo contradicen. Respaldó además el gesto de los Minnesota Timberwolves, que guardaron un minuto de silencio en memoria de la víctima antes de su partido contra Cleveland.
“Es una verdadera vergüenza que en nuestro país podamos tener agentes del orden que cometan asesinatos y aparentemente queden libres de culpa. Es una vergüenza que el gobierno haya salido y haya mentido sobre lo sucedido cuando hay videos y testigos que refutan lo que dice el gobierno. Es muy desmoralizador”, ha indicado.
“Es devastador perder la vida de alguien, especialmente de esa manera. Es muy triste para su familia, para ella y para esa ciudad, y me alegra que los Timberwolves salieran y expresaran esa tristeza”.
No es la primera vez que Kerr se pronuncia sobre temas de justicia social. En 2020 criticó las reacciones de Trump tras la muerte de George Floyd; en 2024 participó como orador en la Convención Demócrata; y en 2025 se sumó a manifestaciones en San Francisco bajo el lema “No kings”. También ha defendido la libertad académica frente a intentos de recorte de fondos a Harvard y ha insistido en la necesidad de un mayor control de armas, un tema que considera urgente y personal.
Más allá de su papel como entrenador —cuatro veces campeón de la NBA con los Warriors y cinco como jugador con los Bulls— Kerr se ha convertido en un referente de activismo dentro del deporte estadounidense. Su figura trasciende las canchas: combina el éxito deportivo con una postura firme frente a lo que considera abusos de poder y amenazas a la democracia.