Fibromialgia

Dr. Epifanio Castañeda Labra
22 enero 2026

Amigo lector de Noroeste, si usted ha escuchado sobre fibromialgia y preguntó sobre qué es esta alteración, y el mismo individuo le dice que le duele todo el cuerpo, este “padecimiento” es más común en la mujer, eso lo aseguran diversos investigadores, esta sintomatología se da a nivel muscular ya que son las fibras musculares las que mediante la inervación las que dan la manifestación. El paciente normalmente se encuentra de la tercera década en adelante, aunque se puede presentar antes de esta edad, que pudiera confundirse con otra patología.

Fibromialgia es una condición crónica que causa dolores músculo esqueléticos generalizados, agotamiento profundo y problemas de sueño, además de otros síntomas como pérdida de la memoria y estado de ánimo. Afecta principalmente a los tejidos blandos del cuerpo (músculos, tendones, nervios, etc.) y no ocasiona dolor o hinchazón de las articulaciones. No se conocen bien los mecanismos de su etiología, o por lo que se produce esta enfermedad, por ello, no se encuentran alteraciones en análisis o estudios de imagen que permitan establecer el diagnóstico, de aquí la importancia del diagnóstico diferencial como:

Anquilosis: Se le llama así a la inmovilidad de las articulaciones por fusión inflamatoria de las superficies articulares, y esta no confundirla con seudoanquilosis debidas a contracturas musculares reflejas provocadas por el dolor de alguna alteración como es la periartritis, bursitis, etcétera.

Artropatías: Estas llamadas en la antigüedad, reumatismo, y se le llamaba así como este término abarca todas las afecciones del aparato locomotor, articulaciones, huesos, músculos y ligamentos.

La fibromialgia también comparte algunas características con el síndrome de astenia crónica o fatiga crónica o, recientemente se le ha denominado, enfermedad sistémica por intolerancia al ejercicio.

Otros alteraciones en el sistema músculo esquelético son la artropatías endógenas o metabólicas, dentro de estas tenemos el mal metabolismo del acido úrico o enfermedad gotosa, esta gota afecta principalmente a hombres de constitución pícnica en la fase de la actividad sexual; en la mujer, apenas se observa más que en la fase involutiva y en los casos de castración, y casi siempre en formas atípicas.

Otra es la gota clásica, monoarticular, aguda, recidivante, típica. Gota poli articular aguda, es más rara y más fácil de confundir, gota crónica atípica, gota saturnina, gota juvenil y encefalopatía, congénitas, artropatías oxalémicas, artropatías alcaptonuricas, artropatías cistinurias, etcétera.

También es primordial descartar artropatías exógenas infecciosas, en esta encontramos la poli artritis en el reumatismo cardiovascular agudo o fiebre reumática, esta es una enfermedad infecciosa, probablemente de naturaleza estreptocócica por cepas beta hemolíticas del grupo A. Esta enfermedad en el pasado era muy común en niños, adolescentes y adultos jóvenes, pero con el descubrimiento de la penicilina, es raro su diagnóstico, pero sí está presente.

Otras artropatías por infecciones son las gonocócicas, tuberculosas, es por esto que el diagnóstico diferencial es importante para así establecer el tratamiento. Aunque este en la mayoría de los diagnósticos de fibromialgia son sintomatológicos.

Otras alteraciones que se pudieran confundir con fibromialgia son las alteraciones musculares que causan dolor, en estas se tiene la atrofias musculares (amiotrofias), miopatías (miopatías primitivas). Otra es la atrofia muscular en el cáncer de la medula espinal, atrofia muscular de la forma neurótica o peronea también conocida como de Charcot-Marie-tooth).

Sintomatología: La fibromialgia se va a manifestar con dolor generalizado, cansancio, trastornos del sueño, depresión y ansiedad, anquilosamiento (rigidez del cuerpo), incremento de dolores de cabeza o de la cara, malestar abdominal como trastornos digestivos, dolores abdominales, meteorismo, estreñimiento y/o diarrea, problemas genitourinarios como aumento en la frecuencia o mayor urgencia para orinar, típicamente, sin una infección de vejiga.

Parestesias (entumecimiento u hormigueo, por ejemplo en las manos o los pies). Sensibilidad a la temperatura, problemas de piel (síntomas molestos, como comezón, resequedad o manchas).

Etiología, hasta hoy no existe una causa, sino es multicausal, de ahí que el manejo sea sintomático y su diagnóstico sea clínico.

Tratamiento, el manejo de esta alteración es sintomática, aunque se sigue investigando para un tratamiento correcto.