Fórmula 1 bajo incertidumbre por conflicto en Medio Oriente
El inicio de la temporada 2026 de la Fórmula 1 enfrenta complicaciones logísticas tras los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, que provocaron cierres de espacio aéreo y retrasos en vuelos rumbo al Gran Premio de Australia
La Fórmula 1 aún no ha comenzado su temporada 2026 y ya se encuentra bajo una amenaza inesperada. El reciente ataque militar de Estados Unidos e Israel contra Irán en el marco del conflicto en Medio Oriente alteró rutas aéreas y complicó la logística de los equipos que se preparan para el Gran Premio de Australia, programado entre el 6 y el 8 de marzo en Melbourne.
El recrudecimiento del conflicto derivó en cierres parciales de espacio aéreo en zonas estratégicas, lo que provocó vuelos demorados, rutas canceladas y personal varado en aeropuertos. El mayor desafío radica en el traslado del material técnico indispensable: herramientas, repuestos y estructuras de boxes que deben llegar a tiempo para el armado de los monoplazas.
Uno de los puntos más sensibles es Bahréin, sede reciente de los ensayos oficiales y de la cuarta fecha del campeonato. Allí, un misil balístico iraní impactó cerca del cuartel de la Quinta Flota de la Armada estadounidense, a escasos kilómetros del circuito de Sakhir. Aunque no se reportaron daños directos a instalaciones de la F1, la cercanía elevó la preocupación, ya que varias escuderías aún tienen equipamiento en la zona.
Con las rutas tradicionales cerradas y la imposibilidad de sobrevolar espacio aéreo ruso, los equipos evalúan alternativas más largas y costosas, como desvíos por Sudamérica o escalas en Johannesburgo. Estas opciones implican mayor tiempo de traslado y un incremento significativo en los costos operativos.
Por ahora, la organización mantiene el calendario sin modificaciones, pero la incertidumbre crece a medida que se acerca la fecha inaugural. La F1 depende de una cadena logística global extremadamente precisa, y cualquier alteración puede desencadenar un efecto dominó que ponga en riesgo la celebración de la carrera.
Un portavoz de la F1 declaró: “Nuestras próximas tres carreras son en Australia, China y Japón, y no en Oriente Medio; esas carreras no se celebrarán hasta dentro de varias semanas. Como siempre, seguimos de cerca cualquier situación como esta y colaboramos estrechamente con las autoridades competentes”.
Mientras tanto, el proveedor de neumáticos Pirelli ha cancelado sus pruebas programadas en Bahréin.
Lo que debía ser una fiesta deportiva global ahora convive con la tensión de un escenario internacional inestable. La Fórmula 1, acostumbrada a la velocidad en pista, enfrenta una carrera contrarreloj fuera de ella para garantizar que el campeonato 2026 arranque según lo previsto.