Jannik Sinner revalida su título en Wimbledon y afianza el número uno

Noroeste/Redacción
12 julio 2026

Jannik Sinner remontó para vencer 6-7(7), 7-6(2), 6-3 y 6-4 a Alexander Zverev y conquistar su segundo Wimbledon consecutivo, con lo que alcanzó su quinto título de Grand Slam y reforzó su posición como número uno del mundo

Jannik Sinner conquistó este domingo en Wimbledon su quinto título de Grand Slam, revalidando la corona de campeón en la Centre Court para blindarse en la cima del tenis masculino. El italiano remontó una final marcada por el viento 6-7(7), 7-6(2), 6-3, 6-4 a un inspirado Alexander Zverev, remarcó su dominio de las leyes del césped y dejó una sensación clara en la capital británica: con apenas 24 años, su capacidad para competir por los grandes sigue totalmente intacta.

Sinner volvió a demostrar en Londres una impecable capacidad para olvidar pesadillas. Al igual que ocurriese un año atrás, el italiano convirtió un golpe anímico en Roland Garros en la gloria de Wimbledon. Si en 2025 le impulsó una dolorosa derrota en la final de París, este año el golpe de calor sufrido en la capital francesa fue combustible suficiente para tomar el All England Club. Poco importaron los ajustes de la arcilla al césped, o llegar al torneo sin rodaje alguno en la superficie. Jannik demostró una virtud propia de los grandes campeones: reaccionar de inmediato ante la adversidad.

Zverev llegó al partido aferrado a una esperanza. Aunque la rivalidad marcase un dominio claro en favor del rival, intocable durante los últimos nueve duelos directos, sus golpes nacían ahora con un vigor especial. Nunca antes había competido el alemán como campeón de Grand Slam ante el No. 1, unos galones clave en partidos definitivos. Tampoco había cruzado golpes ante Jannik sobre césped, una superficie capaz de convertir su inmenso servicio en un arma terminal. Y jamás miró al italiano con semejante inercia, acumulando ya 13 triunfos seguidos en los majors, suficiente para alimentar su cabeza en momentos de duda.

El primer set sirvió para demostrar la paridad de fuerzas que podría alcanzar el partido. Si Jannik era capaz de imponer un infernal ritmo de fondo, armando cada peloteo a toda velocidad, Zverev demostró tener golpes a la altura del desafío. A pleno sol, el alemán se protegió en un set plano donde ninguna rotura de servicio rompió el guión establecido. En el desempate, con el marcador al límite, el germano demostró una confianza estelar, endureciendo con frecuencia la derecha, el golpe que ha terminado de pulir para convertirse en un aspirante a todo. Un forehand ganador paralelo sirvió para romper la resistencia del vigente campeón en el tiebreak.

Ningún jugador había logrado más victorias que Zverev esta temporada (44) y el alemán parecía dispuesto a elevar la cifra. Con ventaja en el marcador, las subidas a la red comenzaron a ser una costumbre frecuente en el No. 3 del mundo, decidido a multiplicar la presión sobre Sinner en el segundo set. En un partido de pura ejecución, ambos volvieron a mantenerse la mirada hasta el desempate, el único desenlace posible entre dos tenistas de hierro. Allí, Sinner encontró la frialdad de los campeones, atrapando un tiebreak obligatorio para no verse al borde del precipicio.

El partido fue tan al límite como ilustró el tercer set, donde Jannik encontró el primer resquicio al resto. En un partido de tensión extrema, donde cualquier paso en falso podía romper el equilibrio mental, el italiano supo manejarse con la mente de un veterano. El No. 1 del mundo levantó un 0-30 con 3-3 en el marcador, uno de los momentos más peligrosos del parcial, y asestó un golpe decisivo justo a continuación. En mitad de un intercambio en el que llegó a caer al suelo, Jannik arrebató el saque a Zverev (5-3) y aceleró para no dejar dudas en Londres. Había encontrado un mínimo agujero y eso fue suficiente para inclinar el partido.

El vigente campeón afrontó el tramo decisivo con una seriedad absoluta. Sinner se lanzó a ganar el partido desde una base muy firme: no había entregado un solo servicio en el encuentro y lo mantendría intacto hasta tocar la victoria. El italiano apretó los dientes al resto y volvió a descerrajar el saque de Zverev en el séptimo juego del parcial (4-3), un golpe de gracia para consumar su permanencia en el trono de Wimbledon.

Sinner extiende una temporada marcada por sus retazos a la historia del deporte. El italiano conquistó los primeros cinco títulos ATP Masters 1000 del año, convirtiéndose en Roma en el segundo jugador - tras Novak Djokovic - en completar el Career Golden Masters. Ahora, sale de Londres com 14º hombre de la Era Abierta capaz de levantar múltiples copas de Wimbledon.

La Centre Court despidió entre aplausos el esfuerzo de Zverev, capaz de rozar un hito sin precedente en la historia del tenis masculino. El alemán quedó a un partido de levantar de forma consecutiva sus dos primeros Grand Slam, demostrando una consolidación mental absoluta en los mayores torneos del calendario. Aunque ese primer major tardase en llegar, la espera cocinó también los pensamientos de un tenista maduro, convencido ya de poder luchar hasta por gestas inéditas en el vestuario.

Zverev, también, buscaba convertirse en el tercer jugador alemán capaz de ganar en The Championships - junto al tres veces ganador Boris Becker (1985-86, 89) y Michael Stich (1991). Además, aspiraba a ser el séptimo hombre en completar el doblete Roland Garros-Wimbledon en un mismo año. Alcaraz fue el último jugador capaz de conseguirlo en 2024.

A pesar de la derrota, Zverev sale del All England Club reforzado en la primera línea del circuito. El alemán regresará este lunes la posición más alta de su carrera como No. 2 del PIF ATP Rankings, sucediendo al español Carlos Alcaraz en un segundo peldaño que no ocupaba desde hace cuatro temporadas. El de Hamburgo sigue teniendo un hito pendiente en el No. 1 mundial, un puesto que seguirá ostentando Jannik Sinner con cerca de 4.970 puntos de margen.

(Con información de ATP)