Karen Aguirre: madre, entrenadora y ejemplo de pasión deportiva
La Entrenadora del Año 2025 en Mazatlán comparte su faceta como madre, atleta y formadora de talentos en este al Día de las Madres
MAZATLÁN._ Karen Aguirre Romero es una madre joven que comparte la labor de la casa, de entrenadora y se da tiempo para seguir practicando deporte.
Desde muy pequeña incursionó en el deporte, pasión que la mantiene y transmite a sus dos hijos y lo pone en práctica día a día durante sus entrenamientos en la alberca olímpica de Mazatlán y que la llevaron a ser nombrada Entrenadora del Año en el Premio Municipal del Deporte 2025.
Karen Guadalupe Aguirre Romero reconoce la importancia de una fecha tan especial como lo es el Día de las Madres, no únicamente por lo que representa el día, sino porque lo sigue disfrutando al lado de su mamá y sus seres queridos la festejan desde hace 18 años.
“Para mí, es celebrar esa capacidad de dar sin medida y de ser el motor que impulsa los sueños de quienes más queremos”, así lo siente un día tan especial Aguirre Romero.
La multimedallista entrenadora de para natación se convirtió en mamá muy joven, apenas tenía 16 años y en nada impidió que continuara con su faceta de deportista destacada en varias disciplinas (gimnasia olímpica, natación, atletismo y triatlón).
La energía que la mantiene en movimiento
La mazatleca cuenta con dos hijos, Héctor Efrén Cuevas Aguirre (12 años) y Mario Alberto Arellano Aguirre (18 años). El más grande ya no realiza el deporte como en su niñez, pero la acompaña a ella y al hermano menor en sus competencias de atletismo y triatlón.
Karen se da tiempo para cumplir con todas sus actividades a lo largo del día.
“Es un reto diario que requiere mucha organización, pero sobre todo, mucha pasión. Ser madre me da la sensibilidad para entender los procesos de mis atletas.
“Y el deporte me da la estructura para manejar el día a día. Aunque a veces las jornadas son agotadoras, la satisfacción de ver los logros de mis hijos y de mi equipo es la energía que me mantiene en movimiento”.
Victoria compartida
La entrenadora de para natación desde hace 9 años externó el cambio que vivió el festejo del Día de las Madres al lado de su mamá y después hacerlo junto con sus hijos.
“Cambió por completo mi nivel de admiración. Cuando celebraba con mi mamá, veía el día con la alegría de una hija, pero al tener a mis hijos, entendí el esfuerzo real que hay detrás de cada detalle.
“Ahora el festejo tiene un significado de ‘victoria compartida’; hoy celebro la fortuna de tener a mi madre conmigo para seguir aprendiendo de ella, y al mismo tiempo, disfruto el orgullo de ver a mis hijos crecer y convertirse en personas de bien”.
Este fin de semana habrá nuevamente el motivo de celebrar la fecha tan importante para toda persona.
“Vamos a estar festejando con mi familia, ir a comer o simplemente estar juntos que al final es lo más importante. Más allá de los regalos, festejar con la familia es el momento de recargar energía.
“Para quienes llevamos un ritmo de vida intenso entre entrenamientos y competencias, el refugio de la familia es lo que nos mantiene equilibrados. Ese tiempo de calidad es el recordatorio de por qué nos esforzamos tanto cada día”.
Etapa como deportista
La también atleta recuerda su etapa de deportista que comenzó a la edad de 4 años.
“En mi etapa de deportista practiqué desde pequeña a los 4 años la gimnasia olímpica hasta los 10 en cursos de verano, a mis 8 años fui a un curso de verano de natación y ahí aprendí a nadar, me quedé un tiempo y seguía mis actividades de natación y gimnasia.
“Entre los 12 y 15 años me dediqué al triatlón junto con mi entrenador Juan Manuel Viera, después de eso me dediqué completamente al atletismo desde mis 11 hasta mis 23 años de Olimpiada Nacional”.
Hoy en día disfruta acompañar a su hijo menor en sus eventos deportivos.
“Sí, y es una de las conexiones más fuertes que tenemos. Como deportista y entrenadora, entiendo perfectamente los sacrificios y las alegrías que ellos viven.
“Me encanta acompañarlos en sus procesos, estar ahí en sus competencias y ver cómo se exigen al máximo. No sólo compartimos el gusto por el deporte, sino también esa mentalidad de no rendirse nunca, ya sea en una alberca, en una pista o en cualquier reto que se propongan”.