La muerte Política

Jonathan Juárez
16 noviembre 2015

"El investigador explora otro tipo de "defunciones": la de las y los políticos frente al ejercicio del poder. Los escenarios y circunstancias. Y concluye señalando que en Sinaloa "hay muertos políticos sinaloenses que anda en pie""

En política se utiliza el calificativo de "darse muerto" para señalar a una persona que ha perdido la capacidad de disputar o ejercer el poder, aunque goce de cabal salud. Asimismo, tiene otras acepciones, como hacerse el muerto, que significa eludir responsabilidades propias de quienes detentan poder.
El presidente Enrique Peña Nieto, al clausurar la Conferencia Anual de Municipios el 30 de octubre pasado, en Chihuahua, criticó con esa jerga a quienes se hacen desentendidos: "lo que no se vale – dijo - , lo que no es admisible para el orden particularmente municipal, es evadir la tarea pretextando no tener suficientes recursos, no tener suficientes capacidades y a veces, hasta nadar de muertito y dejar que esta tarea para hacerla otros" (Excélsior. http://goo.gl/SElh1u ).
En febrero de 2003, cuando era jefe de gobierno de la ciudad de México, Andrés Manuel López Obrador, puso a la orden del día el dicho de estar muerto en política: "a mí que me den por muerto para las elecciones presidenciales del 2006 – señalo en ese tiempo- porque este tema causa mucha polémica y pone nerviosos a mis adversarios (…). yo ya dije claramente que no estoy pensando en el 2006, pero es en serio porque tengo una responsabilidad como jefe de gobierno, además he dicho varias veces que ese no es el objetivo principal, lo que estamos buscando es que se gobierne bien la ciudad y eso es lo que hacemos todos los días" (La Crónica. http://goo.gl/SElh1u). Por supuesto que se trataba un mero acto de hipocresía pues estaba más "vivo" que nunca en "política", y doce años después sigue "vivito y coleando".
El juicio sobre el mal desempeño de alguien que busca poder y pareciera destinado al fracaso, puede también hacerse con ese adjetivo. En el "Foro sobre Democracia de Nueva Generación para las Américas", el 25 de agosto pasado, el expresidente Vicente Fox, criticó al precandidato republicano a la presidencia de Estados Unidos, Donald Trump, de ser poco afortunado por sus declaraciones contra inmigrantes, y no le auguró éxito: "Va a morir políticamente por hablador, por estar soltando palabrería e ideas que se le ocurren en el momento, solo buscando estar en televisión" (Teléfono Rojo. http://goo.gl/SElh1u ).
Hay personas que por tantos fracasos en las lides políticas o el desempeño en cargos públicos pueden ser declarados políticamente muertos como Fausto Alzati, que fue Director de Conacyt, Secretario de Educación Pública del Gobierno Federal, Director General de Televisión Educativa, entre otros cargos, habiendo perdido estos dos últimos de manera tan bochornosa que difícilmente podría conseguir otro cargo público al haber declarado en twitter estar en condición de homeless. Aunque, en realidad, mientras una persona esté biológicamente viva tiene posibilidades de regresar al pandero político, pues el espacio público tiene siempre posibilidades abiertas para la acción.
Antonio López de Santana (1794-1786), llamado por el escritor Rafael F. Muñoz, como el dictador "resplandeciente" de México, fue once veces presidente de México, y ya anciano se resistía a aceptar su "muerte" política. En sus últimos años, residiendo en la ciudad de México, doña Dolores Tosta Gómez, su segunda esposa, contrataba gente para que llegara a su domicilio solicitando audiencia con el mutilado anciano, casi sordo y ciego, para que se imaginara ser todavía alguien importante. También cuentan que cuando lo paseaban por la plaza, se le acercaban jóvenes y lo chanceaban al oído, invitándolo a participar en alguna asonada, provocando el brillo en los ojos de quien fue apodado "el quince uñas" por la falta de una pierna.
También hay resucitados políticos. Un caso fue Eugenio Méndez Docurro (1923-2015), secretario de Comunicaciones y Transportes con Luis Echeverría (1970-76), quien se desempeñaba como subsecretario de Educación Pública con José López Portillo (1976-1982) cuando fue encarcelado por un hurto de 2 millones 600 mil dólares a la empresa estatal Intelsat, salió de prisión al regresar el dinero, y pudo tener una vida pública relativamente honorable sin ostentar cargo alguno.
¿Qué sentido tiene calificar de "muerto" a alguien en el terreno político? Eso deriva de la naturaleza de la vida pública, del espacio político, opuesto a la vida privada. En el espacio público los hombres actúan para trascender, para adquirir gloria, ser admirados y heredar a la posteridad una imagen donde sus proezas permanezcan en el recuerdo de los demás. Para estar vivo políticamente es menester que los demás lo reconozcan como digno de actuar en ese espacio.
En La condición humana, Hannah Arendt calificó a la esfera pública como el espacio de aparición de los hombres mediante el discurso y la acción, actúan en ese lugar los que mutuamente se reconocen con un doble carácter: el ser iguales y a la vez diferentes. Si no fueran iguales, señalo Arendt, no podrían entenderse ni planear para el futuro la solución a las necesidades que llegarán después, y al mismo tiempo si no fueran distintos no requerirían del discurso para concertar acciones, y como ciertos animales con signos y sonidos podrían comunicarse respecto a sus necesidades inmediatas. Por ello la política es una pluralidad entre personas con iguales derechos.
En la acción coordinada y dialogada de los individuos del espacio público se logra el reconocimiento y el poder. Cuando se pierde el respeto de los demás o el derecho a participar en esa esfera se está "muerto" políticamente, porque como señala la mima autora en Sobre la violencia, "el poder corresponde a la capacidad humana para actuar concertadamente y nunca es propiedad de un individuo, pertenece al grupo y se mantiene mientras el grupo esté unido", y una persona lo ejerce solo dentro de esa comunidad.
El muerto político, o quien es señalado como tal, es objeto de burla, pues identificar a alguien así es aniquilante ya que "el mayor enemigo de la autoridad es el desprecio y el más seguro medio de minarla es la risa".
Felicitaciones en su día a todos los muertos políticos sinaloenses que anda en pie.




"Hay personas que por tantos fracasos en las lides políticas o el desempeño en cargos públicos pueden ser declarados políticamente muertos como Fausto Alzati, que fue Director de Conacyt, Secretario de Educación Pública del Gobierno Federal..:".


"El muerto político, o quien es señalado como tal, es objeto de burla, pues identificar a alguien así es aniquilante…".


"En la acción coordinada y dialogada de los individuos del espacio público se logra el reconocimiento y el poder. Cuando se pierde el respeto de los demás o el derecho a participar en esa esfera se está "muerto" políticamente".



PERFIL
Guillermo Ibarra
El autor es Doctor en Economía por la División de Estudios de Posgrado de la Facultad de Economía-UNAM, 1989-1993: es miembro del Sistema Nacional de Investigadores desde 1993, nivel I y fue Director de la Facultad de Estudios Internacionales y Políticas Públicas de la Universidad Autónoma de Sinaloa.