Lesiones por sobreuso
en niños (1 de 2)

Dr. Epifanio Castañeda Labra
05 febrero 2026

Amigo lector de Noroeste, el tema de hoy lo vamos a dedicar a los niños, sí, pero usted como padre de familia ponga atención, los niños no son deportistas, no solo instrumento de enseñanza para los adultos (entrenadores y pseudoentrenadores), no amigo lector de esta columna, si usted no tiene tiempo para darles tiempo de calidad, mejor entrégueselos al DIF, si todavía no es padre, pero tiene la intención de serlo, entre su programa como casado incluya el tiempo que le ofrecerá a sus hijos, pero si solo piensa en dinero y más dinero, y descuidar a lo más preciado, mire, es mejor que no tenga hijos, qué caso tiene echar al mundo niños sin cuidado y sin valores para la sociedad, después vendrá la cosecha, y solo cosecharemos “amalayas”.

Si se siente ofendido por lo escrito, lo siento, pero el mundo se está deshumanizando desde que se empezó a abandonar las obligaciones con la familia y solo se pensó en dinero, dinero, que no es malo, lo malo es la mala administración del mismo, y la falta de ser feliz con lo que se tiene, y si se quiere más, está bien, solo no descuide a la familia, pero principalmente a sus hijos, edúquelos con responsabilidad para la vida de paz.

Bien, el niño desde la concepción inicia con regeneración y degeneración, ya que el desarrollo y crecimiento es fisiológico en todo ser vivo, pero en los niños, este debe ser supervisado y cuidado por los padres en primera instancia, familia y por toda persona que su fortaleza sea el cuidado de niños (desde la concepción hasta los 22 años en promedio).

La puericultura es una rama de la salud que se encarga del estudio y cuidado de los niños, por lo tanto toda persona que quiera estar al frente o responsable del cuidado de los infantes debe tener conocimiento de esta rama.

En el niño toda actividad debe ser de manera lúdica (que le guste lo que hace), no exigirle (recuerde que las estructuras óseas son trabeculadas de acuerdo a las cargas que son sometidas) o imponerle cargas que puedan alterar el desarrollo y crecimiento del infante.

Usted padre de familia es el principal responsable de las alteraciones que pudiera sufrir su hijo (iatrogenia deportiva), por una mala carga o por la exigencia de su entrenador o pseudoentrenador (recuerde que la mayoría de los entrenadores no son “cobardes”), si los excesos se presentan en el desarrollo y crecimiento va a pasar lo siguiente en su hijo, lo que le traerá gastos de todo tipo.

Las lesiones de la unidad músculo tendinosa en los niños y los adolescentes comprenden lesiones traumáticas del músculo, tendón y de las apófisis y las lesiones por sobreuso. Estas últimas se han reconocido más recientemente y deben tenerse en cuenta al evaluar una extremidad dolorosa en un niño. La apófisis, su daño que es la apofisitis, es el resultado del sobreuso, también recientemente se ha reconocido la tendinitis (inflamación del tendón), como causa de dolor en niños y adolescentes que practican “deportes”, se entrenan para ponerse en forma o bailan.

La participación de los niños y adolescentes en juegos organizados, en la puesta en forma y en el baile, así como la duración y la intensidad del entrenamiento especializado para dichas actividades, han aumentado y con esto las lesiones por sobreuso como el codo de Little League, la espalda del gimnasta, la rodilla del saltador, el hombro del nadador, etcétera. Todas estas patologías son prevenibles de respetar las etapas de crecimiento y desarrollo, así como las etapas sensibles del niño.

Amigo padre de familia, hágase cargo de su hijo, si se lo confía a alguien, vea qué estudios tiene y experiencia, ¿por qué? El mecanismo común de las lesiones por sobreuso es el microtraumatismo repetitivo del tejido, cuya capacidad basal para repararse a sí mismo queda rezagada por la repetición del traumatismo.