Mejoramiento deportivo
Amigo lector de Noroeste, quién en esta vida quiere llegar en las mejores condiciones (calidad de vida) a la tercera edad (a la vejez), es muy probable que la gran mayoría de los seres vivos, en este caso el hombre.
La pregunta es, y qué está haciendo para tener esta factibilidad, porque el único responsable de usted es usted. Es cierto que cuando se es joven no se toman en cuenta los golpes, y si alguna vez se sufre un golpe de importancia y no se le hace caso, el adulto mayor es común que diga, cuídate ese golpe porque cuando estés grande (después de los 30 años) va a tener sus consecuencias.
Esto es real, así que nunca es tarde para empezar a cuidarse, pero si lo hace desde la niñez y adquiere una cultura de autocuidado, prepárese para tener calidad de vida, y si sufre de alguna alteración, que esta sea lo menos sintomática.
Hoy trataremos el mejoramiento deportivo a través del agua y la alimentación, recuerde que usted es como la tierra, de su composición, dos terceras partes es agua, por lo tanto el tomar agua es fundamental. En lo referente a la alimentación, usted es omnívoro (puede comer de todo), pero cuidado, mientras el hombre está en desarrollo y crecimiento (puede que no haya problema), pero cuando se llega a la maduración al 100% (esto sucede a los 30 años en promedio), aquí las reglas cambian, hay que hacer más actividad física y consumir menos nutrientes, ya que los nutrientes (calorías) gastados en el desarrollo y crecimiento, ya no se gastarán, y si se sigue comiendo igual esto se traducirá en obesidad.
Es así como la influencia benéfica del agua se conoce desde hace mucho tiempo. Las abluciones y fricciones con agua fría se utilizaban frecuentemente para eliminar la fatiga y elevar la capacidad de trabajo. Además de su efecto higiénico, el agua actúa sobre la piel, considerada esta como zona reflexógena más extensa del hombre, particularmente los pies, las manos y las orejas. Numerosos receptores de calor y frío se distribuyen por toda la piel que por este motivo constituye una zona idónea para la recuperación rápida de todo el organismo.
En una investigación hecha en boxeadores se concluyó que la influencia del agua fría sobre el organismo de estos, se comprobó que su utilización hacía disminuir el tiempo de latencia de los golpes de ataque y mejoraba la capacidad de diferenciación de los estímulos visuales. La acción positiva de estos procedimientos fue comprobada después del segundo y tercer round, es decir, cuando la fatiga es más fuerte.
En la práctica deportiva (cualquier disciplina), se utiliza mucho la ducha, ya que esta, además de su importancia higiénica, puede utilizarse como elemento de recuperación. Una ducha caliente después de un entrenamiento o competición (temperatura del agua, 30 a 33 grados) calma el sistema nervioso, disminuye la tensión muscular superflua y favorece la aparición de sensación de frescura y bienestar. Según sean los resultados que deseemos, podemos tomar un baño templado con esencias, estas ya tienen otros efectos como es la relajación, por ejemplo, cuando se le agrega sal marina se eliminan rápidamente los golpes recibidos.
Otra forma de recuperarse es el masaje frío (hielo molido o frapeado), este se realiza frotando la piel, esto lo puede hacer el mismo interesado (o si tiene alguien que lo quiera le puede ayudar). Las fricciones o masaje de los músculos fatigados estimulan la circulación sanguínea periférica, activan los procesos de oxigenación y ayudan a eliminar los metabolitos musculares.
El agua es fundamental en cualquiera de sus estados, por ejemplo en el masaje de la piel es más efectivo cuando se alterna agua caliente y la fría (caliente 37C en promedio, fría 15 grados en promedio, durante 10 segundos en promedio).
El estar hidratado es fundamental, vea este ejemplo: los tendones están compuestos de 68% de agua, 30% de colágeno y 2% de elastina.