Osteoartritis y osteoporosis
Amigo lector de esta columna, déjeme decirle que lo viejo no se cura, esto porque, desde la antigüedad se está buscando el “elixir” de la eterna juventud, lo cual no existe, hay cada pseudo profesional de la medicina o “dice el” que sabe de la medicina que inventa tanto, que esto regenera, que te hace más nuevo. Pues no, los años y el tiempo son imparables, no existe tal, lo que sí le retarda las apariciones de las “marcas del tiempo” son lo cuidados preventivos que usted tenga con usted, como es el tomar agua, moverse, no abuso de nutrientes ni cargas que afecten su vida diaria.
Pero la vejez es real, y el cuerpo lo empieza a manifestar de diferentes formas, dolor, comezón, arrugas, dificultad en la evacuación de productos de desecho de los diferentes órganos y sistemas. Así que a partir de hoy su tarea es moverse y tomar agua, esta lo más natural posible: La alimentación debe ser de calidad y cantidad, donde los nutrientes sean lo menos industrializados y manipulados por el hombre.
La osteoartritis es la enfermedad reumática más frecuente a nivel mundial, siendo una de las principales causas del dolor articular y discapacidad en la población adulta.
La osteoporosis es una enfermedad que afecta el sistema esquelético y se caracteriza por una disminución de la densidad ósea, así como un deterioro en la estructura del tejido óseo, lo que aumenta su fragilidad. Este trastorno suele ser asintomático hasta que se produce una fractura.
La osteoartritis, en México existen 6.7 millones con este padecimiento, pero solo el 11% de los pacientes cuentan con diagnóstico y tratamiento adecuado. Con el aumento del envejecimiento de la población, la incidencia de osteoartritis ha ido en ascenso año tras año. Actualmente se estima que hay más de 400 millones de pacientes diagnosticados con osteoartritis en todo el mundo, y la tasa de discapacidad asociada a esta condición puede alcanzar el 53%. Las principales manifestaciones patológicas de la osteoartritis incluyen la destrucción del cartílago articular, la formación de osteofitos, sinovitis y el estrechamiento del espacio articular. Además, esta enfermedad puede incrementar la tasa de mortalidad por todas las causas, llegando casi a duplicarla.
El manejo (tratamiento) de la osteoartritis se enfoca en evaluar el dolor del paciente, la función articular. Con estos datos, se elabora un plan terapéutico que busca aliviar el dolor, retrasar la degeneración articular, y mejorar su función, lo que a la vez mejora la calidad de vida del paciente, además de cuidar la alimentación e hidratación.
La osteoporosis a nivel global, se estima que aproximadamente una de cada tres mujeres y uno de cada cinco hombres mayores de 50 años sufrirán una fractura relacionada con la osteoporosis a medida que envejecen. Esta enfermedad afecta de manera desproporcionada a la población de edad avanzada, que ya puede enfrentar problemas significativos de fragilidad y reducción de la capacidad funcional. Como consecuencia, el impacto de fracturas puede ser devastador para la calidad de vida de los afectados. Es cierto que de joven también se puede presentar, pero esta en un alto porcentaje va a ser secundaria a otro evento (enfermedad crónico degenerativa, desnutrición, cáncer, radiaciones, etcétera).
Si bien la osteoporosis es menos frecuente en hombres que en mujeres, existen evidencias que sugieren que los hombres tienden a experimentar más complicaciones y una peor calidad de vida asociada con esta enfermedad. Un ejemplo de este es la fractura de cadera la cual en adultos mayores reduce significativamente la esperanza de vida, entre el 15% y el 20% fallece en el primer año. Para la prevención o que sea más lento el desarrollo no solo de la osteoporosis, sino también de osteoartritis, se debe de realizar actividad física (moverse, tomar agua, etc.) desde edades tempranas, y en la edad adulta (después de los 30 años), esta actividad debe ser los siete días a la semana entre 20 y 90 minutos diarios, sin llegar al cansancio, fatiga o dolor.