Paz
Amigo lector de Noroeste, el mundo, pero en este caso la tierra, es nuestra casa, pues bien si usted es una persona consciente, su casa la quiere limpia. Claro, hay sus excepciones, pero la gran mayoría quiere vivir en lo limpio, tranquilo y tener estabilidad (estar en paz con Dios, económica, emocional, socialmente, etcétera).
Pues bien, parte de todo esto es la salud, pero aquí viene la siguiente pregunta que estamos haciendo para que se viva en paz y con tranquilidad, por qué si vemos a nuestro México, que México sufre, y sufre de verdad, luego entonces, alguien que sufre no tiene paz.
Pero la paz no viene sola, se necesita de múltiples factores, y estos los debemos tomar en cuenta, porque, usted ya se dio cuenta que en México algo está mal, pues bien, ya está el diagnóstico, cuál será nuestro papel en la consolidación o cuando menos qué medidas y acciones debemos de realizar, porque los culpables nunca de los nunca van a aceptar su culpa, pero el problema ya esta ahí, entonces manos a la obra.
Usted padre de familia dele a su hijo tiempo de calidad, enséñele principios de autorrespeto, respeto a terceras personas, recuerde esto, los niños desde que están en el vientre de la madre ya el SNC empieza a “grabar las enseñanzas”, a esto se le llama sinaptogénesis, y es hasta los seis, siete años cuando son una esponja para aprender, sí se aprende después de esta edad, pero los primeros años de vida son fundamentales para lo que el día de mañana será su hijo.
Un factor importante en la cultura del buen comportamiento es lo que lee, ve y hace. Si usted le lee libros del buen hacer y quehacer se está contribuyendo a una cultura de respeto. Por ejemplo, si lee la Biblia y le da ejemplos es muy probable que tenga aprendizaje de ir por la vida con las buenas nuevas y voluntad. Si lee El Quijote (este es el segundo libro más leído, después de la Biblia), pues aprenderá a escuchar y obedecer, así como ir forjando el carácter, y así cada libro, revista, periódico, etcétera, que usted le lea o si él sabe leer le estará forjando un hábito que contribuirá a forjar la lectura.
En la escuela aunque digan “eso fue en otros tiempos”, el maestro debe de poner correctivos a sus hijos (no expulsarlo por tres días, una semana no, “eso es un premio”, sino otro tipo como dejar el doble de tarea, visita a los padres y una vez que se agoten estas “instancias pasarlo a la dirección”), que sea un trabajo en equipo en bien de la formación de individuos que le den satisfacciones a él mismo, la familia, su ciudad, su estado, su país.
Que los padres vean con quién hacen amistad, no que lo rechacen, esto no, pero si algún “amigo” necesita ayuda y tienen capacidad de ayudarlo que lo hagan previo consentimiento de los padres si son menores de edad. En caso que sean mayores de edad también se debe consensuar con los padres o con personas mayores que tengas experiencia en la ayuda que se quiere dar.
El gobierno, en lo personal, creo que esto es lo más difícil, si usted va a la iglesia, la Biblia dice que los gobiernos son puestos por Dios, pero si queremos la paz, bueno hay que ser críticos de la falta de la cultura de la paz, porque no es fomentando los malos ejemplos o hacer tratos que no están en el reglamento, sino que se debe aplicar este, desde una infracción que aparentemente no tiene gran afectación, hasta aquella que amerita una sanción, y el implicado vaya a rehabilitación y también que se gane todo lo que consuma, para que el día de mañana cuando sea reinsertado a la sociedad, contribuya a la paz de él mismo como de quien le rodea. El debe ser ejemplo de paz.