Piernas congestionadas
08 noviembre 2015
"El mal funcionamiento de las válvulas de las piernas lleva a padecer várices, pero para cada caso hay Colaboración especial"
MAZATLÁN.- Las várices son las dilataciones permanentes de las venas superficiales de las piernas, que ocurren como consecuencia de una incompetencia o mal funcionamiento de las válvulas que normalmente se encuentran en estas venas, asociándose a una debilidad intrínseca de la pared venosa.Habitualmente las várices son de origen hereditario familiar, el 90 por ciento de los casos, y muy rara vez como consecuencia de otras enfermedades.
La sangre normalmente sólo asciende desde los pies hasta el corazón, empujada por el masaje de los músculos de la pantorrilla y la pisada sobre la suela venosa. Sigue un camino desde el sistema venoso superficial al sistema venoso profundo, guiada por las válvulas venosas.
En la insuficiencia venosa, debido al mal funcionamiento de las válvulas, la sangre retrocede, produciendo un reflujo y su acumulación en las piernas, los que ocasiona las molestias y complicaciones de la insuficiencia venosa
El reflujo produce un golpe de presión sanguínea que, al pegar en el interior de la pared venosa, la dilata, la engloba, la engruesa y comienza a producir la tortuosidad característica de las várices.
La úlcera varicosa por su parte es una herida crónica de la pierna que no cicatriza por si sola o que demora mucho tiempo en sanar (unos tres meses), corresponde a una complicación severa de la mala circulación venosa.
Puede ser consecuencia de las várices, insuficiencia valvular superficial, safena perforante o profunda. En ocasiones es secundaria a una trombosis venosa profunda.
Es causa de dolor, infecciones inter recurrentes, imposibilidad al caminar, aislamiento social del paciente y hasta depresión como enfermedad crónica grave.
Su tratamiento es en base a curaciones con medicamentos especiales, tratamiento con inyecciones (escleroterapia), espumas esclerosantes, compresión médica elástica y semielástica, y medicamentos.
Escleroterapia
La escleroterapia es el procedimiento en el cual, a través de la inyección de un medicamento en el interior de las várices, se produce la esclerosis, es decir, la sangre que se devolvía por estas várices deja de hacerlo y se evita el reflujo.
Actualmente en mi consultorio utilizamos una combinación de terapias esclerosantes para eliminar las várices y mejorar la circulación venosa: escleroterapia ecoguiada, espumas esclerosantes, escleroterapia compresiva secuencial, miniescleroterapia y microescleroterapia.
Láser
Contamos con un equipo Synus Láser, de fabricación alemana, armado en Buenos Aires, Argentina. Es una solución completa e innovadora para el tratamiento de las venas varicosas.
Utilizando la energía emitida un láser diodo de 980 NM, permite el tratamiento con excelentes resultados médicos y cosméticos de várices y telangietasias, arañas vasculares.
Várices
Las várices hoy pueden ser tratadas con novedosos métodos ambulatorios, mínimamente invasivos, como cirugía con mini incisiones con ganchos de crochet, bajo anestesia local o bloqueo; o el stripping o extracción de la vena convencional.
Se realiza mediante adecuado mapeo clínico con doppler ultrasonido vascular sonosite portátil para la cirugía en quirófano.
Así como escleroterapia o láser endovenoso utilizando una fibra óptica en vena safena, con lo cual se hace un disparo de energía térmica con formación de una cicatriz venosa, llamada ablación.
Úlceras varicosas
El tratamiento de la úlcera varicosa se basa en el diagnóstico y la evaluación venosa, curaciones para estimular la cicatrización, tratamiento de las várices y la insuficiencia venosa, vendaje compresivo como la bota de unna o multicapa, implantes o parches de diferentes tipos que estimulan el cierre de las heridas, otros de colágeno con garamicina, etc. En ocasiones hacemos mini injertos o injertos de piel de diferentes espesores, con resultados satisfactorios.
ZONA AFECTADA
Las várices se presentan por lo general en las piernas, cuando han perdido la capacidad de mantener el flujo sanguíneo hacia el corazón, por el mal funcionamiento de las válvulas.
Una de cada diez personas las padece, siendo más frecuentes en las mujeres, sobre todo por efecto de los embarazos y las hormonas.
PREVÉN LAS VÁRICES
Una de las principales causas de la insuficiencia venosa es el sedentarismo. Además de caminar y realizar deportes suaves, practica diariamente ejercicios que mejoren la circulación:
1. Contracción y estiramiento de piernas
Acostada, con los brazos detrás de la nuca; (a) flexiona una pierna llevando la rodilla hacia el pecho, sin que la cintura se despegue del piso. Luego (b) eleva la pierna hacia el techo para dejarla en posición recta, formando un ángulo de 90 grados con el torso. Estira la pierna y bájala lentamente hacia el piso. Repite con la otra pierna.
2. Levantamiento de piernas con movimiento de pies
Acostada, con los brazos ubicados detrás de la nuca, (a) eleva una pierna hasta formar un ángulo de 90 grados con el torso; (b) una vez con la pierna en alto, mueve los dedos del pie hacia delante y hacia atrás. Realiza este movimiento varias veces y luego baja a la pierna estirada en forma lenta hacia el piso. Repite con la otra pierna.
3. Movimientos circulares
Acostada, con los brazos estirados a los costados y la nuca sobre una almohada ligera, eleva las piernas hasta formar una ángulo de 45 grados con el torso. Una vez que las piernas permanecen en alto, mueve los pies realizando movimientos circulares hacia dentro y hacia fuera. Baja las piernas, descansa y repite una vez más.
4. Movimientos de pie con pierna suspendida
Acostada y con los brazos estirados a los costados, eleva una pierna hasta formar una ángulo de 45 grados con el torso. Una vez que la pierna esté en alto, mueve el pie realizando movimientos hacia delante y luego hacia atrás. Realiza varios movimientos y luego baja la pierna. Repite el ejercicio con la otra pierna y el otro pie.
5. Bicicleta
Acostada, eleva ambas piernas despegándolas del piso y sosteniendo las caderas con ambas manos, con los brazos al costado del cuerpo. Durante un par de minutos, realiza movimientos como si estuvieras pedaleando en una bicicleta. Descansa y repite nuevamente la serie; es ideal para llevarlo a cabo al levantarte por la mañana y durante la noche, antes de acostarte.
*Al principio realiza pocas repeticiones, para acostumbrar el cuerpo a estos movimientos.
Fuente: blogs.clarin.com
Que no aparezcan
Usa un calzado adecuado, no demasiado alto, y evita estar mucho tiempo sentado o de pie sin moverte. Al sentarte, no cruces las piernas, esto favorece la aparición de várices.
A descansar
Colocar las piernas en alto siempre que puedas, sobre todo es conveniente que estas queden por encima de la altura del corazón. No uses ropa demasiado ajustada.
Hábitos
Lleva una dieta adecuada, consume con moderación alimentos como grasas, dulces, alcohol y sal. Es conveniente realizar ejercicio moderado: caminar, nadar o montar en bicicleta.
Circulando
Aplica baños de hidroterapia siempre que puedas, alternando baños de agua caliente y fría, ya que ayudan a estimular la circulación de la sangre, especialmente en las piernas.