Sangre y deporte
Amigo lector de Noroeste, a través de la historia, quien gusta de la actividad física siempre anda buscando cómo superar lo hecho en el pasado inmediato, mediato y tiempo atrás, esto es común en el ser humano que siempre está viendo cómo ganar.
Pero qué tiene que pasar en la persona que tiende a superarse de su estado actual, en las diferentes etapas que le toca vivir al ser humano, cada una de estas tiene su importancia.
Por ejemplo, en la edad preescolar se busca el aprendizaje, ya que es fundamental que los padres de familia atiendan a sus hijos desde el embarazo, que les hablen, les hagan cariños, anécdotas etc., que la madre se nutra con calidad, más que en cantidad, para que su sangre lleve los nutrientes necesarios para el buen desarrollo del producto y este crezca conforme a lo esperado (de manera fisiológica).
Una vez en la vida exterior les enseñen principios de buen comportamiento, trabajar en lo que ellos puedan hacer, que los dejen ver cómo salir adelante, una vez que lleguen a los 6-7 años y de ahí en adelante, solo como el diamante hay que pulirlos.
En la actividad física también hay que ser cuidadosos, porque de acuerdo a lo que usted dirija su actividad (en el niño debe ser lúdica), serán los probables gustos que tenga en las etapas futuras, y ya cuando se le pueda indicar actividad física deportiva, siempre valorar los cambios que se dan secundario a la actividad, tanto a nivel orgánico, músculo esquelético, y por supuesto en la sangre.
El hablar de sangre en forma general va a estar compuesta por la fórmula roja (eritrocitos), la fórmula blanca (los leucocitos) y las plaquetas.
Entonces esta columna la dividiremos en dos: cómo cambia la fórmula roja durante el entrenamiento o competencia de los atletas y qué significado tiene. Y la fórmula blanca, antes y después del entrenamiento o competencia deportiva. La estructura y la cantidad de las células e influencia de los diferentes factores. Entonces qué es lo bueno y lo malo.
Cuando se van a indicar las cargas físicas al atleta, el entrenador y su equipo auxiliar, en especial el médico del deporte, deben de preparar a los deportistas en el periodo de pre competencia, para ayudarle a tener un buen resultado y posteriormente en la competencia corregir el periodo de recuperación.
Antes de empezar a entrenar a los niños, jóvenes o los adultos, siempre se deben de realizar exámenes de biometría hemática completa del atleta de cualquier tipo de deporte, otras pruebas de funcionamiento corporal, esto a ser revisado por el médico del deporte, o por los servicios médicos del deporte.
El trabajo con deportistas y con gente común que quiera realizar actividad deportiva, siempre debe ser en equipo, por lo que el entrenador y el médico encargado, que si es de medicina del deporte mejor, ya que se debe de revisar la eritropoyesis que de forma fisiológica debe estar activa y en ocasiones aumentada, por la necesidad de más oxígeno para los músculos y otros tejidos de los atletas por la carga de trabajo físico, por otro nivel de metabolismo y la mayor cantidad de energía para las células del cuerpo del deportista.
Los cambios en la sangre le sirven al entrenador y el médico del deporte para saber la cantidad de eritrocitos necesarios y tener un resultado óptimo, si la hemoglobina está bien y no hay presencia de anemia. Conocer la cantidad de plaquetas (si es alta o baja y saber el porqué). El conocer como está el VSG, si está alto se deben de buscar datos de inflamación o infección y dónde, para dar el manejo adecuado.
Cuando la hemoglobina está alta, principalmente en veranos húmedos y calurosos, se debe poner énfasis en niños y adultos, esto no quiere decir que adultos jóvenes no corran riesgo, pero en los extremos de la vida esto nos habla de deshidratación y problemas secundarios a esta.