Sobrecarga en niños
Amigo lector de Noroeste, una disculpa por no haber avisado las dos semanas anteriores de no escribir las columnas, pero como todo, “uno propone y Dios dispone”, pero aquí estamos de nuevo.
Antes de iniciar con el tema déjeme invitarle al XXVI Congreso de Medicina del Deporte y II congreso de ANUIES, que se realizara los días 1 y 2 de octubre del año en curso, en las instalaciones del teatro universitario de la zona sur. Para información, ya sea en la página de la Universidad Autónoma de Sinaloa, o al teléfono 669 148 74 96 con un servidor.
En la actualidad, padres de familia, maestros (algunos, no todos) y probablemente la sociedad, somos esclavizados por las nuevas generaciones y las autoridades, porque, mire, el ser humano desde la concepción debe realizar actividad física, en la vida extrauterina (después del nacimiento también, ah, pero qué cree, los niños son los que mandan), pero el culpable es el padre de familia que todo lo quiere solucionar con el biberón y darle una pantalla (celular, etc.).
Pero sepa usted padre de familia que los niños son unos verdaderos diamantes, que lo que usted le enseñe desde la concepción hasta los seis, siete años lo va a grabar (sinaptogénesis) y después de esta edad, solo es un diamante que se tiene que seguir puliendo. Que aprenden después de esta edad, también es cierto, pero ya se agregan otras influencias.
Al hombre, durante su etapa de crecimiento y desarrollo, se le tienen que tener ciertas consideraciones, si es cierto que se encuentra en la etapa de todo lo cree, que todos no tienen la razón, solo él. Sus padres son un estorbo (si el padre se porta como tal “que no sea esclavizado”), y si a esto le agregamos que según los políticos el niño tiene todos los derechos, y quien lo “trate mal” será castigado. Bueno, si todos estos según buenos propósitos son mal canalizados se estará creando un individuo que el día de mañana piense que lo merece todo, así que padre de familia, no le haga caso a los políticos e iniciemos a darle su lugar a los hijos que hagan actividad física, esta si lo hacen de forma lúdica, jamás le va a causar daño.
Ahora si la actividad física se realiza sin orden, no se conoce la capacidad y estado físico del infante, puede que se cometa iatrogenia deportiva con el niño, y dependerá en qué etapa de su desarrollo y crecimiento se encuentre, para diseñar la carga física. Ejemplo de esto es lo que ocurre en la edad puberal donde ocurren cambios importantes (físicos, psíquicos y sociales) y que dichas modificaciones se presentan en los jóvenes en distintos tiempos cronológicos, originando gran variabilidad, que en resumen se puede generalizar diciendo que los “fenómenos puberales” se pueden adelantar o atrasar normalmente dos años aproximadamente, lo que resulta cuatro años de diferencia entre los extremos, y nos dará la pauta para la carga de “trabajo”.
Cuando se cuida al niño, al adolescente, en la indicación de ejercicio, se estará cuidando al futuro del País, ya que los jóvenes serán los encargados en un futuro del mundo, luego entonces al niño los esfuerzos espontáneos, libres y naturales que realiza un niño, no se han descrito como perjudiciales y mucho menos que afecten el normal crecimiento y desarrollo de su tejido óseo.
Si vamos a indicar “actividad deportiva” en el niño, el adolescente, una forma fácil de saber la “maduración”, serán los estadios de Tanner esto en el joven puberal, esto nos dará una mayor precisión en las cargas acordes a la madurez.
Padre de familia, la educación, seguridad en sus hijos y principios es responsabilidad de ustedes, denles tiempo de calidad, preocúpense por ellos, recuerde lo que usted siembre, lo más probable será la cosecha, en la actividad física no escapa a estos principios, déjelos que descubran, se autocuiden, usted vigile, su familia vale mucho, cuídelos.