Tendinitis aquilea
Amigo lector de Noroeste, si usted se encuentra en la tercera década o más, o si es menor a los 30 años, y no tiene la costumbre de tomar agua (natural de preferencia), notará que el estar sentado (sedentario), no le lleva a nada bueno, sino que empieza con dolores en las rodillas “corvas”, y en el talón, siente como que le falta más tendón al iniciar a moverse, esto porque, no solo es la edad, sino que el tendón su mayor porcentaje es agua, y la elastina solo un 2 por ciento, luego entonces al deshidratarse el tendón más la falta de movilidad este se manifestará con falta de la misma, y si quiere moverse antes de hacer movimientos pasivos (estirarse), le va a causar dolor, el cual va a desaparecer al aumentar el movimiento durante el día.
El tendón fisiológicamente es una estructura que une el músculo al hueso, está compuesto de 68% de agua, 30% de colágeno y 2% de elastina, esto sin ser profesional de la medicina se da cuenta que es poco elástico, y conforme se avanza en edad (viejo) esta elasticidad se va perdiendo, lo que hace que el ser humano se queje de dolores, y a más sedentarismo o exceso de actividad física, deshidratación se sufra de alteraciones y lesiones en el tendón, es importante conocer que la inflamación del tendón se le conoce como tendinitis, a la degeneración del mismo se le conoce como tendinosis, y a las patologías por enfermedad patologías del tendón.
Es frecuente que en la actualidad tanto hombres como mujeres realicen actividad física deportiva, donde esta puede ser aeróbica o anaeróbica. Pues bien, cuando vamos a iniciar cualquier actividad se debe realizar un calentamiento a conciencia, por 10 a 30 minutos, lo que será preventivo para iniciar la actividad, si es de tipo anaeróbico (sin presencia de oxígeno) es fundamental que los movimientos tanto con peso o sin peso se haga un calentamiento previo adecuado para ese tipo de ejercicio.
El tendón de Aquiles es una estructura que unirá los gemelos al calcáneo, la función es la de trasmitir la fuerza, por lo que fisiológicamente debe estar en las mejores condiciones ya que cualquier alteración ya sea por traumatismo, deshidratación, edad o simplemente mala biomecánica, este responderá con molestias y de no tratarse la causa, puede evolucionar a lesión crónica, lo que no solo afectará al tendón propiamente dicho, sino también la funcionalidad y las actividades de la vida diaria del individuo. El tendón de Aquiles es lesionable en un arrancón, sprint, o cualquier traumatismo que sufre, esto da como consecuencia toda una sintomatología.
Etiología, la lesión del tendón del tendón de Aquiles es multifactorial, las causas van desde microtraumatismos, alteraciones en su fisiología, traumatismos directos, edad, enfermedades del mismo. Al verse alterada su fisiología también se altera la funcionalidad, es más común en el sexo masculino, aunque en las últimas décadas la mujer con el aumento de la actividad física deportiva, esta lesión ha aumentado tanto su presentación como sus manifestaciones.
Sintomatología, esta lesión se va a manifestar de acuerdo al sitio de la lesión, pero en lo general se presenta dolor, deformación de la zona, incapacidad para la deambulación fisiológica, puede haber hematoma (morete), este se presenta cuando también se lesionan fibras musculares.
Diagnóstico, este normalmente es clínico, aunque cuando se sospecha de complicaciones se indican estudios como el ultrasonido de partes blandas, la radiografía nos puede dar datos de calcificaciones en la inserción.
Tratamiento, en el manejo es importante ver la causa y las posibles complicaciones, una vez que se tiene el diagnóstico de certeza se inicia con el manejo, se inicia con manejo conservador, al pie se le pone en posición cómoda, donde el tendón no sea solicitado, plantilla o talonera que permita al tendón estar en “descanso”, se indican antiinflamatorios no esteroideos, siempre dar seguimiento, y volver a la actividad hasta su recuperación.