Con una herida en el corazón, Mariana vuelve a vivir otro Día de las Madres sin su hijo
Para Mariana de Jesús López Ortiz, el Día de las Madres dejó de ser igual desde la desaparición de su hijo Cenobio Humberto Lizárraga López en 2015
EL ROSARIO._ Desde el 2015, son 11 años que para Mariana de Jesús López Ortiz el Día de las Madres no es lo mismo, ya que al desaparecer su hijo Cenobio Humberto Lizárraga López, celebra con una herida en el corazón.
La progenitora precisó que su joven hijo tenía 18 años al momento de la desaparición que tuvo lugar en el estadio deportivo de Las Habitas.
“Pues de otro modo ya no se festeja igual, ya no. Sí se festeja, pero con un dolor por dentro, porque siempre te hace falta algo, algo que no está completo”, argumentó.
Sobre Cenobio Humberto, indicó que estudiaba la preparatoria y trabajaba, pero debido a una pareja fue privado de la libertad.
Hecho el cual, dijo, le cambió la vida, además que en este día que se celebra la maternidad se vuelve a abrir esa herida con un profundo dolor.
“Pues algo muy... No tengo palabras para decir, pues es un sentimiento muy encontrado. La pérdida de un hijo es como quitarte un pedazo de tu carne, de tu corazón”, dijo.
Sostuvo que aunque los hijos no den regalos, la sola presencia es el mayor regalo que se pueda tener en este día de celebración.
“Cambia porque te hace falta algo, y más ahora en el Día de las Madres que te acuerdas de tu hijo. Aunque tu hijo no te dé nada, pero siempre es tu hijo y ahí está, y ahorita. ¿Cómo lo celebras?, sí tienes más hijos y lo compartes con los demás, pero ya no es la misma”.
Su fortaleza viene de sus cuatro hijos, dos mujeres y dos hombres que la consienten en este día, además de que entienden el dolor que significa la ausencia de su hermano.
Unida a colectivo
El amor de madre y la esperanza de encontrar a su hijo, señaló, la llevaron a unirse al colectivo de búsqueda de Mazatlán “Tesoros Perdidos hasta Encontrarlos”, así como a marchas por los desaparecidos.
El buscar le lleva a solidarizarse, ya que cada búsqueda positiva trae paz al corazón de alguna madre.
“Es con muchas esperanzas de encontrar si no es mi hijo es otro, y hay otra mamá que puede celebrar, puede alegrar su corazón, si no encuentro a mi hijo, pero encuentro a otro”.
La madre de familia sostuvo que en más de una década de buscar a Cenobio nunca ha perdido la fe de encontrarlo.
“Yo nunca he perdido la fe de encontrar a mi hijo, no vivo, pero algún día lo voy a encontrar, muerto, pero lo voy a encontrar primeramente Dios y la virgen”.
En este proceso, un papel importante ha sido su familia, desde sus hijos, su esposo Jesús Lizárraga y hermanos, quienes no la han dejado sola en todo momento.
Mensaje a las madres
Por último, llamó a las madres a cuidar de sus hijos porque sostuvo que no se sabe el dolor que conlleva esta lucha, y aquellas que ya lo viven no dejen de buscar, al ser parte del corazón el que se llevan.
“Nada más, a las madres que cuiden a sus hijos, que los cuiden porque no saben el dolor que se siente cuando te quitan un hijo”.