Escuinapa recupera la vida nocturna tras meses de violencia; habitantes vuelven a las calles
Tras meses de balaceras y explosivos, habitantes vuelven a ocupar plazas y calles durante la noche; comerciantes reportan más movimiento, aunque las ventas aún no logran recuperarse por completo
ESCUINAPA._ Después de meses marcados por el sonido de balas y explosivos, la ciudad comienza a recuperar poco a poco su cotidianidad. Comerciantes y habitantes aseguran que la vida nocturna, prácticamente desaparecida por la violencia, empieza a regresar.
“Desde el domingo la plaza ya se miró con más gente, ahorita ya vemos gente que sale a comprar una paleta, una nieve, a pasar un rato en la plazuela”, dijo un comerciante de la plazuela Ramón Corona.
La escena, que hasta hace unas semanas era poco común, vuelve a repetirse: niños pasean con sus padres, adultos mayores permanecen sentados en las bancas conversando y familias recorren el centro, incluso cuando el reloj marca las 21:00 horas, como ocurrió la noche del lunes 27 de julio.
“Sí se ve un poco más de movimiento... se ve gente en el parque, todo está más tranquilo”, señaló un vendedor de comida.
Aunque los últimos quince días han transcurrido con mayor calma, fue durante el pasado fin de semana cuando la población comenzó a salir con menos reservas durante la noche, dejando atrás, poco a poco, el temor que durante meses dominó las calles.
Los comerciantes reconocen que las ventas aún no muestran una recuperación significativa; sin embargo, consideran que el regreso de personas a la vía pública representa una señal positiva. Parte de esa percepción de seguridad, señalaron, obedece a los recorridos permanentes que realizan corporaciones federales, entre ellas el Ejército Mexicano.
“El sábado sí sentimos que volvíamos a estar encerrados, se escucharon de pronto estruendos, ya estamos traumados con las bombas, pero eran cuetes de una quinceañera, por lo menos en este tiempo deben prohibirlos”, señaló una persona que esperaba ser atendida en un comercio. La celebración, según comentó, al parecer correspondía a la hija de un funcionario.
Desde diciembre del año pasado, Escuinapa atravesó una etapa de violencia constante. La mañana del 21 de diciembre, una taxista y una persona dedicada a la renta de lavadoras murieron al quedar como víctimas colaterales de presuntos enfrentamientos entre civiles.
A partir de ese mes, las detonaciones de armas de fuego y explosivos se volvieron frecuentes. El 8 de junio, Ramiro y su sobrina Grecia murieron tras ser atacados cuando se dirigían al Hospital IMSS Bienestar, luego de que la menor fuera picada por un alacrán. En el mismo hecho resultó herida Siboney, esposa de Ramiro y tía de la niña. Dos días después, un presunto “coche bomba” estalló en esa misma zona.