Exige padre de trabajador minero privado de la libertad en Concordia que no dejen de buscarlo

Belizario Reyes
22 marzo 2026

También pide que se castigue con mano dura a los responsables

A dos meses de que 10 trabajadores de la empresa minera canadiense Viscal Silver Corp fueron privados de la libertad en Concordia, el padre de uno de ellos que aún no ha sido localizado exigió públicamente a las autoridades que no dejen de buscar a los tres que faltan por ser encontrados y que se castigue con mano dura a los responsables.

“Le pido a las autoridades que no dejen los casos impunes de esos que faltan, el de mi hijo y el de esos dos (que aún no han sido localizados), que no lo dejen a la mano de Dios olvidado, que sigan buscando y esperemos que estén bien ellos y que regresen con vida”, dijo el señor Martín Adolfo Ochoa Casas, papá del ingeniero industrial Saúl Ochoa Pérez, uno de los tres trabajadores mineros que aún no han sido localizados.

“Y si no, como decimos también, que nos den el cuerpo para irle a dar una sagrada sepultura y ponernos a llorarles, tener donde irles a llorar”.

Como se informó públicamente en su momento, la mañana del pasado 23 de enero un grupo de personas armadas privó de la libertad a 10 trabajadores mineros en el Residencial Clementina, en la cabecera municipal de Concordia.

Fue el 1 de febrero cuando el Gobernador del estado, Rubén Rocha Moya, anunció que por instrucciones de la Presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo, y del Secretario de la Defensa Nacional, General Ricardo Trevilla Trejo, se implementó un operativo con cerca de 1 mil 190 elementos de Fuerzas Federales, con apoyo de tres helicópteros y dos aviones Texan, en busca de los trabajadores mineros.

Días después el Secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, se anunció la detención de cuatro personas presuntamente relacionadas con la facción delictiva de Los Chapitos del Cártel de Sinaloa, quienes declararon que habían privado de la libertad a los trabajadores mineros presuntamente al confundirlos con integrantes de un grupo delictivo rival, pero se sigue trabajando para esclarecer los hechos.

Agregó que dichos detenidos informaron a las autoridades de la existencia de una presunta fosa clandestina a unos 3 kilómetros al sur de El Verde y en inmediaciones de Zavala, a unos 15 kilómetros al norte de la Ciudad de Concordia.

El 6 de febrero las procuradurías generales de la República y del Estado de Sinaloa confirmaron el hallazgo de cuerpos sin vida y dijeron en comunicados de prensa que uno de ellos tenía características de uno de los trabajadores mineros.

La semana siguiente la FGR confirmó el hallazgo en ese lugar de 10 cuerpos, cinco de ellos son parte de los 10 trabajadores mineros privados de la libertad, los cuales fueron identificados y entregados a sus familiares, pero se desconocía la identidad de los otros cinco.

En un total de 6 fosas clandestinas en inmediaciones del poblado de El Verde, han sido localizados hasta el momento 15 cuerpos humanos, 7 de ellos ya identificados.

Fue hasta el pasado 4 de marzo cuando fueron identificados mediante pruebas genéticas los restos de otros dos trabajadores mineros privados de la libertad, se trata de Javier Emilio Valdez Valenzuela y Javier Guillermo Vargas Valle, quienes tras ser velados en sus domicilios en la cabecera municipal de Concordia, el 5 de ese mismo mes se les dio cristiana sepultura, por lo que hasta el momento faltan tres trabajadores mineros por ser localizados.

En entrevista telefónica este domingo 22 de marzo, el señor Martín Alberto Ochos Casas, recordó que a su hijo Saúl Alberto, de 39 años, de edad, originario de la comunidad de Lázaro Cárdenas, en el municipio de Meoqui, Chihuahua, trabajaba como Técnico en Urgencias Médicas en la Cruz Roja Mexicana y hace 14 años se lo llevó a laborar como paramédico en una mina Dolores, entre Sonora y Chihuahua.

Fue ahí donde le gustó el trabajo de seguridad industrial y decidió estudiar en línea la carrera de Ingeniero Industrial y comenzó a ejercer su carrera.

Por medio de dos compañeros su hijo fue invitado a trabajar en Concordia, Sinaloa, en la empresa minera canadiense Vizsla Silver Corp, a donde llegó en enero del 2025.

“En enero hace un año que él se fue a Concordia, Sinaloa, en enero ya tenía un año que había entrado a trabajar, yo hable con él el 22 (de enero del 2026) en la noche y me dijo papá. te hablo mañana porque mañana vamos a ir a otro proyecto, se va abrir otro proyecto e iba Seguridad Industrial, iba Medio Ambiente, iban a ver ese programa, ellos iban a entrar el viernes a ver ese programa a la sierra y ya el viernes fue cuando los levantaron de ahí del campamento”, expresó el señor Ochos Casas, quien a su vez ha trabajado como cocinero industrial en varias minas.

Recalcó que lo único que sabe a través de redes sociales es que a los trabajadores mineros los privaron de la libertad en el campamento donde se hospedaban en la cabecera municipal de Concordia.

Sin embargo, precisó que ni a él ni a su ex esposa le ha informado nada, ni la empresa minera canadiense Vizsla Silver Corp, ni la Procuraduría General de la República que realiza las investigaciones por estos hechos, porque quien presentó originalmente una denuncia fue la pareja con quien vivía su hijo en Parral, Chihuahua.

Sin embargo, dicha persona, que ya tramita presuntamente una indemnización o finiquito por la desaparición de su pareja, pese a que no ha sido encontrado, no le informa nada al papá y la mamá del trabajador privado de la libertad ni a su ex esposa de la que se divorció previamente ni a sus dos hijos de 9 y 14 años.

El señor Ochoa Casas recordó que personal de la FGR nada más se comunica con la pareja de su hijo y en el caso de la mamá y el papá de Saúl Alberto nada más los ha contactado en Lázaro Cárdenas, para tomarles la prueba de ADN a su ex esposa, a sus dos hijos, hermanos del trabajador desaparecido y a él.

La empresa también contactó a la ex esposa de su hijo para pedirle los datos para depositarle la pensión alimenticia que le daba Saúl Alberto a los dos hijos que tuvo con ella, pero cree que el resto del salario se lo están dando a la pareja de su hijo con quien vivía en Parral, pero a los papás los dejaron a un lado.

El papá de Saúl Alberto recalcó que hasta el momento su familia y él no saben si sigue la búsqueda de los tres trabajadores mineros que aún no han sido localizados, pues la búsqueda empezó muy fuerte y últimamente ya no se ha sabido si continúa o no.

“Hasta el momento no sabemos nada de eso si siguen en la búsqueda o ya dejaron el caso impune, no sé, no sabemos nada, (exigimos) que no dejen el caso impune, de pedida que nos entreguen el cuerpo de mi hijo para tener dónde llorarle de pedida, que la empresa sea un poquito más responsable porque ellos fueron a trabajar, no fueron a dar la vida por la empresa”, recalcó el señor Ochoa Casas.

“Es que la empresa se deslindó, ya la Fiscalía trae el caso y la empresa se deslindó y no debe de ser así, ,...que nos informen también a nosotros (los papás del trabajador), somos directos y a nosotros nos tienen a un lado, nada más a la ex pareja de mi hijo es a la que le dan información que porque ella le dijo a la mamá de mi hijo que a nosotros no nos iban a dar información que porque ella era la esposa”, reiteró.

“Ahora no hay un acta de concubinato y no hay un acta de matrimonio”.

Expresó que faltan por localizar tres de los 10 trabajadores mineros privados de la libertad, dos de Hermosillo, Sonora y su hijo, además de un muchacho de Oaxaca, a quien privaron de la libertad en otro lugar diferente al campamento, ya que estaba esperando la camioneta para que lo llevaran al trabajo.

“De mi hijo no hemos sabido nada, ya va para dos meses, el nombre de mi hijo es Saúl Alberto Ochoa Pérez, él es de aquí de Lázaro Cárdenas, del municipio de Meoqui, Chihuahua, estoy pensando hablar a Fiscalía de que no deje el caso impune, de pérdida que nos entreguen el cuerpo para tener dónde lo vamos a sepultar para tener dónde irle a llorar”, reiteró en la entrevista.

“Y la empresa que se haga responsable porque está canijo oiga, ellos iban a trabajar, ellos no iban a pagar por la empresa, supuestamente los agarraron por el cobro de plaza y ahí salen en las notan amarillentas que salía, que por el cobro de plaza y que porque al último les pedían 2 millones por cada uno”.

El señor Ochoa Pérez refutó la versión de que a las 10 personas privadas de la libertad las confundieron con integrantes de un grupo delictivo pues eran gente trabajadora.

“Cómo van a confundir a gente trabajadora, mineros, ellos no usan ‘cuernos de chivo’ (fusiles AK-47) terciados en el lomo, ahora traen su chaleco para entrar a la mina”, subrayó tras recordar que en el año que estuvo su hijo en Concordia no le comentó si sus compañeros o él fueron víctimas de alguna extorsión o intento de extorsión.

“Está medio raro porque cómo que los van a confundir, salen ahora con que los confundieron si son trabajadores, no son de un cártel, ahora no traen ‘cuernos’ colgados, ellos traen chalecos, ellos traen la laptop cuando salen ellos a trabajar, está medio raro, es muy raro que se vayan a confundir, eso no es cierto, ni ellos mismos se la creen realmente”.

Recordó que él es cocinero industrial y siempre ha andado en los comedores de las minas, pero antes no estaba tan feo en materia de seguridad, pero no se cree que hayan confundido a los trabajadores privados de la libertad.

“Antes se iba uno a trabajar y no se metían con uno, ellos (los delincuentes) si iban por una persona iban por esa persona y se la llevaban y vámonos y a uno ni lo molestaban y ahorita para donde quiera, para acá para el estado de Chihuahua está muy duro eso con los delincuentes, con las líneas también han levantado gente para acá y gracias a Dios los han encontrado vivos, pero donde quiera es la misma, ahorita está muy feo para andar trabajando fuera”, expuso.

“Ellos trabajaban por su cuenta muy aparte (los delincuentes), pero ahora sí se meten con la gente trabajadora, por ejemplo con los mineros no tienen nada que ver, ellos se van a trabajar para que no les falte nada a su familia, en este caso ellos andaban trabajando y los privaron de la libertad”.

Subrayó que ya van dos meses de la privación de la libertad de su hijo en Concordia, Sinaloa y no sabe de él, lo que es muy difícil.

“Tenemos las esperanzas de que esté vivo, con el favor de Dios, es la esperanza que tenemos, como no han salido los cuerpos tenemos la esperanza de que esté vivo, se les exige a las autoridades que no dejen el caso impune, que sigan buscando y que la empresa se haga responsable, que no se deslinde, no nada más de mi hijo, que se haga responsable de los 10 compañeros, de las familias de los compañeros”, expresó.

“Porque así como ellos estaban ahorita, bueno, a ellos ya les entregaron el cuerpo ellos ya tienen dónde irles a llorar de perdido, uno no porque uno no sabe dónde está, yo tengo la esperanza de que me lo regresen con vida verdad, si no que de perdida me entreguen el cuerpo para irle haciendo su sagrada sepultura e irle a llorar, saber dónde tenerlo para irle a llorar”.

El señor Martín Adolfo exigió que se castigue con mano dura a quienes cometieron esta privación de la libertad de los 10 trabajadores mineros y del asesinato de los 7 que ya han sido localizados sus cuerpos.

“Que se les castigue con mano dura porque también ellos tienen hermanos, tienen padres, tienen hijos y es muy doloroso estar uno así con el Jesús en la boca que no sabe uno si el hijo de uno vive o lo mataron, no sabe dónde está”, reiteró Ochoa Casas, papá del ingeniero industrial Saúl Alberto Ochoa Pérez, uno de los tres trabajadores mineros privados de la libertad que aún faltan en ser localizados.