Francisco da continuidad al ‘¡Párate Pancho!’ ruta de Agua Verde que se mantiene incluso antes de que hubiera carretera
Como parte de una herencia familiar, Francisco y José María, su hermano, continúan, desde hace 30 años, recorriendo la ruta en el reconocido camión
ROSARIO._ Francisco Osuna Dueñas expuso que junto a su hermano José María, dan continuidad como tercera generación a la ruta Agua Verde-Rosario en el camión conocido entre los vecinos como “¡Párate Pancho”, y que existe incluso antes de que hubiera la carretera estatal.
“Sí, no, pues para nosotros es un orgullo, y pues la verdad, pues sí, pues de aquí hemos sostenido a la familia, hemos salido adelante, hemos salido batallando, altas, bajas y de todo un poco”, indicó.
Explicó que ellos están al frente del transporte desde hace 30 años, pero que inició, en primer lugar, su abuelo José María Osuna, continuó su padre Francisco Osuna Crespo y ahora ellos.
“De aquí (inició) cuando pues todavía no estaba la carretera, todavía era terracería, era el camión pues era único el camión”, recordó.
Manifestó que fue en el año de 1960 cuando inició su abuelo, para en el año de 1980 tomó las riendas del negocio familiar su padre, pero al fallecer le tocó administrar la concesión en el año de 1994 a su mamá junto y a ellos dos.
“Mi papá falleció temprano, a temprana edad falleció y le pasó la concesión a mi mamá y ya de ahí de mi mamá pues ya nos pasó a nosotros, a mí y a mi hermano”.
Como dueños se la ruta, reconoció que además de choferes han tenido que “entrarle” incluso a realizar el trabajo mecánico para brindar siempre la atención a sus clientes privilegiado la calidad y seguridad.
Sobre el apodo del camión, indicó, que inició con su padre y tiene que ver con el grito de los usuarios para así poder abordar la unidad.
“Esa anécdota surgió cuando, ya ves que va el camión en recorrido y pues ya ves que le hacían la parada, y pues todo mundo le decía: ‘allá viene el Pancho’, o sea el Pancho era el camión, y ya pues a mi papá se le quedó, y cuando le hacían la parada decía párate Pancho”, relató.
Por ese motivo, en todo ese tiempo, han pasado varios camiones pero la ruta es la misma bautizada con el mismo nombre.
Relató que no todo ha sido fácil, pues con la llegada de la carretera han proliferado el transporte al punto de convertirse en competencia desleal y sin control por parte de la autoridad, desde taxis hasta aurigas.
Con relación al precio, manifestó que aún no se quitaban los ceros y el pasaje estaba en ocho pesos, y así fue subiendo hasta llegar en la actualidad a 30 pesos.
Por lo que pese a los retos de que la situación económica es cada vez más compleja, y proliferan los permisos en el transporte esperan mantener el legado como hasta el momento.
Sostuvo que él y su hermanos anhelan que haya un relevo generacional después de ellos en este oficio que tantas satisfacciones, orgullo y añoranza les ha dado.