Irene Fausto: la mujer que defendió su vocación y dedicó 50 años a cuidar vidas en Escuinapa

Carolina Tiznado
08 marzo 2026

Conocida cariñosamente como ‘Mamá Nene’, Irene Fausto Becerra dedicó 50 años a la enfermería, abriendo camino para otras mujeres en Escuinapa

ESCUINAPA._ Un día Irene Fausto Becerra estuvo en la disyuntiva de escoger entre ser esposa y su labor como enfermera. Sin dudar eligió la segunda y eso fue gracias a su papá, reconoce, pero tener decisión la hizo tener las dos cosas.

‘Mamá Nene’ o ‘Nene,’ como es conocida, cuenta la anécdota de ese momento, como si hubiera sido fácil hace más de 60 años, pero la historia de las mujeres señala que eso no contaba con esa facilidad, decidir era ir contra una cultura en la que las mujeres no destacaban como hoy.

Durante 50 años fue enfermera, una labor que le apasionó, principalmente cuando se trataba de atender adultos mayores, no sabe por qué era algo que le gustaba hacer y lo hacía con cariño.

“Fui enfermera 50 años, entré en 1968, duré dos años que me pagaban en presidencia 50 pesos, a los cuatro años me mandaron a estudiar a Huamantla, Tlaxcala, dos años duramos allá”, explica.

Empezó en el Hospital General, iban a las jornadas de vacunación en carretas, a veces en la ‘perica’, como le llamaban a las patrullas de policía, iban a recorrer las comunidades.

“Cuando mi esposo me dijo que nos casáramos le dije que yo no dejaría el trabajo, que me casaba con esa condición y aceptó, ya tenía ocho años trabajando... tuvimos cuatro hijos”, dice.

La situación cambió cuando llegó su primer hijo. Su esposo le pidió que se dedicara a la crianza de su vástago, que escogiera entre su carrera profesional y su familia.

“Antes no dejaban trabajar... cuando tuve al primer bebé no quería que trabajara, me dijo ‘tienes que atenderme a mí y tienes que atender a mi hijo y si no, ahí te quedas con tu trabajo’ y le respondí ‘pues me quedo con mi trabajo’. Les platiqué a mis papás, mi papá me apoyó”.

Su papá le dijo que si su esposo se iba, ahí estarían ellos, pero que no dejara el trabajo, pues de todas maneras él volvería sin que ella tuviera que ceder y así fue, por lo que considera que es acertado que como mujeres tengan decisión.

Para criar a sus hijos afortunadamente contó con una red de apoyo en su mamá y hermanas, que estaban listas para que mientras ella laboraba, los niños estuvieran a su cargo.

‘Nene’ trabajó con médicos particulares como Luis Alberto Topete, en el sector salud, de donde se jubiló después de 50 años de trabajo.

Abrió la brecha para otras mujeres, pero lo que más le enorgullece es ver a su hija y nieta como enfermeras, y a uno de sus nietos estudiando medicina.

Ahora disfruta de su jubilación, comparte con otros adultos mayores, disfruta de estar en casa bordando. De agujas y sueros de momento ya no quiere saber, esa etapa pasó, hoy disfruta de su tiempo, de su vida, de ser mujer.