Jesús Alberto desde hace dos décadas mantiene encendida la cachimba para ofrecer cacahuates en Rosario

Hugo Gómez
25 mayo 2026

El oficio lo heredó de sus padres, que comenzaron con la venta de cacahuate en la ciudad

ROSARIO._ Con la cachimba siempre encendida desde hace 20 años y un canasto, Jesús Alberto Jara Rodarte, mantiene la venta de cacahuate tostado de manera artesanal en plaza de la cabecera municipal.

“Que siga la tradición, pero no sé cómo decirte, que no se acabe... (orgulloso) porque viene de la familia de mi papá”, dijo.

Oficio que iniciaron sus padres, la señora Hilaria Rodare, y el señor Melquiades Jara López.

“Él empezó, mi ama que vendía y vio que salía y pues le gustó. Ella empezó y mandaba a vender a mis hermanos los chicos”, expuso.

El comerciante precisó que la venta inició por las calles con la señora Hilaria, pero quien convirtió la plaza ubicada en la esquina de la Calle 20 de Noviembre y Enrique Pérez Arce, en punto de venta fue don Melquiades.

“Pues yo tengo como unos 20 (años), pero mi mamá vendía antes y él duró más de 40 años, yo creo aquí”, explicó.

El cacahuate, refirió, se adquiere en la comunidad de Copales, se tuesta a la leña en un tambo donde se tiene que estar batiendo.

Jesús indicó que la cachimba es parte de la tradición que aprendió de su padre, por lo que ha decidido mantenerla.

“Es parte de la tradición, con el cuento de que antes no había luz, es lo que se alumbraba antes”, explicó.

Cada día, indicó que acude con un canasto con capacidad de 12 a 15 kilos de cacahuate, donde mantiene la medida del bote, mismo que tiene un costo de 15 pesos.

Sobre el precio, reconoció, que ha ido incrementando el precio por lo que el bote pasó mientras vendía su padre de 5 pesos, hasta que tomó el puesto él a 10 pesos y recientemente a 15 pesos.

Pese a la modernidad con la que se vende el cacahuate, refirió que se mantiene el gusto de los vecinos por el tostado con cáscara.

Para mantener la calidad, indicó, que todos los días tuesta el producto a las 16:00 horas para dos horas más tarde colocarse en la esquina de siempre en la plaza antes mencionada.

En el lugar permanece hasta las 22:00 horas, o de ser un buen día en cuanto termina el canasto.

Se mantiene en la plaza, indicó, ya que sostiene que la gente ya relaciona la cachimba y si recorre las calles no vende.