Planta de Tonicol recibe por última vez a la empresaria Martha Elena Solorza
El funeral de la empresaria de “El Manantial” tiene una parada en el negocio que ayudó a crecer y expandirse
EL ROSARIO._ La planta El Manantial del refresco Tonicol que por alrededor de 139 años venía realizando trabajos ininterrumpidos paró actividades por primera vez para recibir a la empresaria Martha Elena Solorza Hernández en su despedida.
En el lugar que fue su segundo hogar por espacio de 65 años, se le ofreció un homenaje póstumo y recorrido por sus instalaciones.
Fue alrededor de las 10:30 horas de este miércoles que el féretro salió de su hogar sobre la Calle Álvaro Obregón, para llegar a la planta que inició su padre Ángel Solorzano González, y al que ella le dio incansable continuidad.
En la entrada principal del almacén esperaban los restos mortales de Martha, entre flores y un pequeño altar formado por todos los productos con los que cuenta la refresquera, junto con el personal de la empresa para iniciar de inmediato guardias de honor.
Del acto participaron familiares, amigos, trabajadores, autoridades municipales, empresarios, directivos de instituciones educativas y vecinos.
Su hijo Ricardo Tobías Lozano Solorza fue el primero en hacer uso de la voz para destacar su entrega para consolidar el legado de su abuelo con la empresa, además de su labor como madre, hermana y abuela.
Lozano Solorza enfatizó que para su mamá la planta fue su verdadero hogar, donde forjó una vida, incluso la vida matrimonial, razón por la cual no podría entender su existencia si no fuera por El Manantial.
“Pero me conmueve mucho estar con ustedes que conocieron a mi mamá como una mujer enérgica, muchas veces se podría decir dominante pero los que la conocieron a profundidad también saben que tenía un gran corazón y que siempre en ustedes encontró el refugio en el día a día”, expuso.
Reconoció que El Manantial fue un sueño en primer lugar para su abuelo, que siguió su madre y tíos, por lo que es momento de que la tercera generación diera continuidad a ese legado.
Así también, hicieron uso de la voz para destacar sus virtudes humanas sus hermanos Rosita y Ángel, así como también su sobrina Rocío Solorza, y personal de las diferentes áreas.
Al finalizar el homenaje, los presentes ofrecieron aplausos para reconocer la labor realizada por la marca, al tiempo que el féretro recorrió la planta que por varias décadas la vio trabajar intensamente.
“Hoy la máquina está vacía pero vamos a seguir produciendo refrescos por muchos años más”, se comprometió su hijo, Ricardo Tobias Lozano Solorza.