Policías de Escuinapa mantienen firmeza tras presunta emboscada que dejó cuatro muertos

Carolina Tiznado
03 abril 2026

Tras el asesinato del subdirector operativo Esteban Gutiérrez Mazariego y tres agentes municipales, el director de Seguridad Pública, Rosario Guadalupe Camacho García, aseguró que la corporación se mantiene firme y moralmente fuerte para continuar con sus labores

ESCUINAPA._ Los policías de Escuinapa están firmes y moralmente bien para continuar laborando, después del asesinato de un mando policial y tres agentes, manifestó el director de Seguridad Pública y Tránsito Municipal.

“Hasta ahorita está todo normal, ya platiqué con los compañeros, hemos estado firmes y a echarle ganas, pa’ adelante, no ha habido bajas mismos elementos, mismos tránsitos, seguimos en la misma línea”, dijo Rosario Guadalupe Camacho García.

Reconoció que el día de los hechos, sí había preocupación, miedo, pues fueron cuatro elementos los que murieron y eso causó un mayor impacto moral en los compañeros, pero la moral ahora está ‘alta’.

Perder a cuatro elementos sí merma a la corporación, indicó, pues se tenían 59 agentes de Policía y 23 elementos de Tránsito, pero ahora lo que sigue es continuar trabajando en su honor y perder el miedo.

A partir del hecho se están tomando otras medidas de trabajo, como el salir a laborar en compañía de la Secretaría de la Defensa Nacional, sumado a 20 elementos de la policía estatal que llegaron a reforzar.

“Vamos a aumentar elementos para cualquier reporte, sea de menor o mayor impacto, vamos a trabajar con mayor elementos de fuerza”, dijo.

En relación al elemento municipal herido, precisó que fue dado de alta el mismo día, debido a que fue un impacto de ‘rozón’ en su costilla izquierda.

Es un elemento que ingresó a la corporación en diciembre, tiene 19 años, pero está en la misma sintonía de continuar trabajando en cuanto se recupere.

El pasado martes 31 de marzo, el subdirector operativo de Seguridad Pública, Esteban Gutiérrez Mazariego, junto con Luis Ulises García Morales, Sergio Pérez Rivera y Juan Antonio Rosas González fueron asesinados en una presunta emboscada entre la comunidad de Santa Anita y la cabecera municipal, en un camino vecinal denominado “Arroyo Grande”.