Rosalba mantiene viva la venta de comida corrida en el mercado municipal de Rosario

Hugo Gómez
20 julio 2026

Desde hace 25 años mantiene su negocio que por ahora, es el único de comida en ese recinto comercial

ROSARIO._ Desde hace 25 años , Rosalba Muñoz Valdez mantiene en pie el último local de comida corrida que hay en la zona gastronómica del mercado municipal Miguel Hidalgo y Costilla, pese a los embates del tiempo.

Recordó que llegó al mercado ya que su hermano José Arnulfo Muñoz Valdez compró un local para que ella pudiera emprender.

“Él le compró, bueno le pasaron, era una boutique aquí, de Mari Rodríguez. Mi hermano me lo dio a mí para que yo trabajara”, expuso.

Rosalba afirmó que desde el inicio se estableció como comedor vendiendo desayuno y comida, y con el tiempo implementó los domingos la venta de menudo.

Así mismo, señaló que previamente por muchos años trabajó en la tienda escolar de la Primaria Justo Sierra, y al ver las dificultades que implicaba su hermano le ofreció el puesto en el mercado.

Parte de aceptar la propuesta, dijo, fue el hecho de que sus cuatro hijos estaban estudiando la secundaria y la preparatoria por lo que tenía que ayudar al ingreso que aportaba su esposo.

Señaló que siempre ha trabajado en la “comedera”, primero ofreciendo tamales, pozole, ya que reconoció que con un solo ingreso no se puede sacar un hogar adelante.

Subrayó que ha logrado desarrollar este oficio gracias a que su madre la señora María de Jesús Valdez Plazona le enseñó a cocinar, así como también de ella aprendió el ser comerciante, pues también vendía tortas y tamales.

Así también su padre Arnulfo Muñoz y hermanos han desarrollado la huarachería en el mercado, por lo que cree que el comercio se trae en la sangre.

“Ya la traemos. Mi mamá hacía tamal y yo chiquilla pues iba a vender. Ya ve que estaba la terminal ahí, ¿verdad?, en la plazuela, pues ahí iniciamos nosotros chiquillos vendiendo”.

Reconoció que no ha sido fácil al pasar por tiempos malos, entre los que citó la pandemia del Covid-19, y actualmente la inseguridad, pero se niega a cerrar principalmente por los empleos que genera.

“Pues yo les digo que gracias a Dios sacamos aquí para pagarle, porque la que viene y te ayuda viene porque necesita para comer”, afirmó.

Expresó que se mantendrá en el oficio mientras las fuerzas se lo permita, ya que ha sido un gran esfuerzo y muchas las satisfacciones que ha obtenido.