Tradición con sabor: José Luis Martínez, tres décadas de plátano enmielado en Rosario

Hugo Gómez
10 enero 2026

Desde hace 30 años recorre las calles con su carretón metálico, ofreciendo un postre que se ha convertido en parte del gusto popular

EL ROSARIO._ Con el silbido del vapor que produce la leña, José Luis Martínez, desde hace tres décadas, ofrece el plátano enmielado en las calles de la cabecera municipal de Rosario.

“(Inicié) por un amigo fíjese, por un amigo que empezó a dejar los carretones en una casa que yo rentaba y pues de ahí me enrolé con él y empecé”, dijo.

Aunque es originario de Escuinapa, expuso que todo el tiempo que tiene desarrollando el oficio ha sido en este ex Real de Minas.

Relató que así como aprendió de su amigo Joel Díaz Zárate, mantiene la actividad en carretón y fuego de leña.

Este postre se mantiene en el gusto de los vecinos y por día vende alrededor de 50 plátanos.

“Sí (se mantienen en el gusto de la gente) porque todos los días se termina, inclusive ahora en temporada que vienen los norteños vienen buscando el plátano”.

José Luis expresó mientras atiende a algunos clientes, que su mayor satisfacción es que la venta de este producto le da el sustento para su familia, aunque tiene sus dificultades como el calor del fuego en el verano.

“En tiempo de frío es fácil, pero en tiempo de calor es más difícil por la temperatura”.

Para evitar los estragos de la temporada de calor, cuando las temperaturas rozan los 40 grados, opta por reducir los días de trabajo, mientras que en invierno labora sin descanso.

El costo del plátano pasó de 10 pesos en sus inicios a 50 pesos en la actualidad, debido al incremento en los insumos necesarios para su producción. Entre los gastos más elevados se encuentra la leña, que alcanza un precio de 300 pesos por carga, convirtiéndose en el insumo más costoso.

Al encontrar el gusto por desarrollar la actividad no encuentra ninguna dificultad, a pesar de tener que empujar el carretón de metal, cargado de alrededor de 12 leños.

Concluyó que el orgullo que le ha dejado este trabajo ha sido el poder sacar a sus tres hijos adelante y contar con dos profesionistas, una docente y uno en sistemas computacionales, además de mantenerse en el gusto de las personas.