Aborda Valdez fundación de Culiacán
10 noviembre 2015
"No hubo Coltzin ni peregrinación nahua por aquí, dice en charla el historiador"
CULIACÁN._Rafael Valdez Aguilar, reconocido historiador regional, expresa convencido su hipótesis de que en el pasado del nombre original de la ciudad de Culiacán no hubo dios Coltzin ni peregrinación nahua, pues el vocablo que da nombre a nuestra ciudad es de origen nahua, y los primeros pobladores de esta región eran tahues, que hablaban el idioma tahue.Lo anterior lo expresó durante su conferencia sobre el tema Cabeza de Vaca, chamán, en la Biblioteca Pública Estatal Gilberto Owen del Instituto Sinaloense de Cultura, al hacer una relación de la obra Naufragios, de Alvar Núñez Cabeza de Vaca, donde relata su llegada a Culiacán en 1536, a cinco años de su fundación."Son hasta ahora leyendas, dijo, y como sucede en muchos lugares, las leyendas terminan por hacerse historia. La migración nahua nunca pasó por aquí, el nombre de Colhuacan es posterior a la llegada de los españoles y se lo pusieron los indios tlaxcaltecas que acompañaban a Nuño de Guzmán. No es el nombre con que los tahues llamaban a su comunidad, que debió llamarse Batacudea, como llamaban al río Tamazula", comentó.
"Se dice que Colhuacán significa en nahua 'lugar del Dios torcido' o 'Donde se tuerce el camino' según otra versión, pero es un nombre nahua, como lo prueba el hecho de que en el sur del país hay otras poblaciones con el mismo nombre Y lo mismo que sucede con Culiacán sucedió con Chametla o Chiametlán, en Escuinapa, 'lugar donde hay mucha chía', como le pusieron los indios de Michoacán que venían con Nuño de Guzmán".
Un comunicado difundido por el Isic señala que respecto a Cabeza de Vaca y su relación Naufragios, dijo que a su llegada a la villa de San Miguel de Culiacán, en 1536, encontró a una población asediada por los levantamientos indios a causa de los maltratos, esclavitud y abusos de los colonizadores contra la población indígena, y que con su intermediación, logró pacificar la región.
"Sin duda, sin Cabeza de Vaca no existiría Culiacán", dijo Valdez Aguilar, quien ponderó la riqueza como fuente historiográfica del libro de este personaje, al que curiosamente ningún historiador ha usado como tal, aunque habla de flora, fauna, vida cotidiana y aporta muchos datos sobre la vida en aquella época.
"Sin duda, sin Cabeza de Vaca no existiría Culiacán".
Rafael Valdez Aguilar
Historiador